- No va a ser fácil encontrar a todos los que me estás pidiendo.
- Vamos, Yorm. Seguro que lo acabas consiguiendo.
- Está bien... Pero porque eres tú, que si no...
Así estuve hablando con Pitu, uno de los espíritus que vinculé hace tiempo. Perdón, no me he presentado. Soy Yormungand. También me podéis llamar Edward Yolag, si os place así. Os resumiré lo que me ha pedido este simpático espíritu.
No siempre tengo que estar en lo alto de este monte entrenándome. Tengo que bajar e ir a la ciudad de vez en cuando. Mi "misión" es hablar con ciertas personas que tengan un tipo específico de espíritus. Yo soy un vinculaespíritus, con lo que puedo contactar con estos seres invisibles. Un espíritu nunca miente, pues son la parte que queda eternamente tras la muerte. Puedo conocer muchas cosas de la gente con tan sólo observar sus espíritus. Esa es mi misión, detectar espíritus a larga distancia y entre el gentío de la ciudad. Aunque... Lo más complicado es bajar y subir del monte. Sobre todo subir... Es muy cansado.
Pero una vez llego, comienzo a intentar captar alguna señal de algún espíritu fuerte. Suelen ser los más fáciles de encontrar, pues hacen mucho más ruido que el resto. No tardé mucho en encontrarlo. Una herrera que estaba forjando algo. No acostumbro a hablar con desconocidas, pero lo intenté esta vez.
- Buenas, ¿puedo preguntarle algo?
- Venga, pero rápido y que no tenga que pensar mucho - me contestó rudamente.
- ¿Qué está haciendo?
- ¿Es que eres ciego? Soy herrera, estoy forjando una espada para un caballero retrasado.
- Ah, ahora entiendo. ¿Quiere ayuda?
- Pero, ¿qué ayuda me vas a dar tú, viejo?
No contesté. Junté mis manos y estiré mis brazos hacia delante, apuntando hacia ella. Vinculé su espíritu al mío, y estos vínculos potencian habilidades específicas de las personas. Como su oficio era la herrería, terminó la espada en la mitad de tiempo.
- ¿Cómo lo has hecho? - me preguntó la herrera sorprendida.
- ¿Conoces a los vinculaespíritus?
- No, no me suena.
- Pues entonces... Simplemente he potenciado tu espíritu, para que trabajes mucho mejor. Puedo volver de vez en cuando, seguro que lo agradecerías, ¿me equivoco?
- No me he enterado muy bien, pero si vienes otra vez serás bienvenido. Si te tuviese aquí todos los días me haría millonaria.
Así acabamos hablando un rato. Se llamaba Paulina y no le gustan los guerreros, caballeros y cruzados. No me quiso decir la razón, cosa que veo normal. Me habría gustado quedarme, pero tenía espíritus que encontrar y uno no se encontraba muy lejos.
De hecho, estaba justo detrás de mí.
- ¿Papá?
Yo conocía esa voz perfectamente. Se trataba de mi hija, la cual adopté hace tiempo, pero no me voy a entretener en detalles históricos ahora. Se llama Nevan. Desde el primer momento supe que un espíritu tan lleno de maldad sólo podría ser ella. No estoy diciendo que sea malvada, sino que ella es un súcubo encubierto en forma humana. Como nació en el infierno, tiene ese espíritu. Sin embargo, creo que la intenté educar bien en su momento. Dudo haberlo conseguido, pero algún progreso habré hecho en aquellos tiempos.
- ¡Nevan! ¡No esperaba encontrarte por aquí!
- Hace tiempo que no te veo. ¿Todo va bien?
- Eso parece, chiquilla.
- ¡No me sigas llamando chiquilla! ¡Sabes bien que no me gusta! - Contestó molesta ella.
- Ja, ja. Vale, vale. Si me alegro mucho de que te encuentres bien. ¿Cómo te van las cosas?
- Perfectamente. Aquí hay muchos hombres. Caen como moscas.
- Nevan, ten cuidado de todos modos. No sabes nunca con qué te puedes encontrar.
- Que sí, que sí. Yo sé cuidarme sola, papá.
En realidad estaba muy tranquilo. Nevan sabe defenderse muy bien. Yo siempre digo que cuando se enfada de verdad saca el demonio que lleva dentro, pero espero que nunca saque literalmente dicho demonio, porque puede hacerlo. Qué se le va a hacer. Un súcubo tiene que disfrutar de los hombres incautos y yo no he podido quitarle su mayor, y supongo que única, diversión.
Estuvimos hablando poco tiempo, pues se armó un revuelo en la herrería. Parecía que había una pelea.
En efecto, fui a echar un vistazo y estaban luchando Paulina con un caballero. No me extrañó, pues ella me dijo en primera persona que odiaba a los caballeros. Él parecía sorprendido por la reacción de Paulina. Pregunté a uno de los espectadores con pinta de saberlo todo, qué había pasado.
- Este tipo le estaba mirando el culo a la herrera mientras trabajaba. Esta se ha dado cuenta del descaro del caballero y ha cogido su hacha para atacarle.
Esta Paulina me cae bien. Es tan impulsiva y bruta que me hace reír, porque es totalmente diferente a mí.
- ¿Han llamado a la policía? - Pregunté.
- Por supuesto, pero tardará en llegar. Creo que están ocupados buscando pistas de "La sombra del crimen", la justiciera, en lugar de centrarse en los conflictos importantes.
El espíritu de Nevan tembló un poco. Algo tenía que ver ella con ese asunto y no me gustó nada esa sensación.
Tras preguntar, sólo pude ver cómo batallaban ambos. Paulina atacaba con gran furia, blandiendo rápidamente su hacha hacia los lados procurando dañar seriamente al caballero, que intentaba escabullirse. Era de gran estatura ese caballero, con lo que perderse entre la multitud era tarea imposible. Tenía que aguantar lo máximo posible hasta cansar a la herrera o hacerla reflexionar.
- Pero... Pero... ¿Por qué te pones así, mujer? - Intentaba decirle mientras esquivaba o bloqueaba esos hachazos incesantes.
- ¡Tú lo sabes muy bien! ¡Todos sois iguales, unos ***** pervertidos!
He dejado ese improperio a elección del lector. Probablemente lo haga en repetidas ocasiones, para simplemente intentar suavizar mi narración. Soy un vinculaespíritus, no quiero almas maleducadas a mi alrededor.
- ¡Si lo único que he hecho ha sido mirar!
- ¡Ciego deberías quedarte! ¡Te voy a arrancar esos ojos de retrasado que tienes!
Paulina estaba hecha una fiera. Pobre caballero. Tenía que dar de toda su fuerza física para bloquear con su espada todos los ataques certeros que recibía. La herrera estaba frustrada, pues no había conseguido acertarle ninguna vez, con lo que tras un bloqueo del caballero, le propinó una patada en el estómago que lo pilló desprevenido. Ante la desventaja, ese hombre movió su espada atolondradamente y la clavó en el costado de Paulina. A su vez, el hacha había penetrado fuertemente el hombro del caballero. Algunos espectadores salieron corriendo y pegando gritos tras ver que había habido derramamiento de sangre. Los dos intentaron seguir, pero las heridas no eran leves, con lo que Paulina cayó al suelo y el caballero reposó sobre sus rodillas, no menos dolorido que Pau.
- ¿No hay nadie aquí que pueda sanar a estos dos? - Preguntó a voces un espectador.
Un gato negro se coló en la escena de batalla y comenzó a lamer la herida de Paulina. Ella no sintió ningún dolor. Simplemente sanó gracias a ello. Tras esto, una chica vestida de túnica negra sacó el hacha del hombro del caballero y utilizó magia sagrada para cerrar su herida.
Nevan desapareció de mi vista. Me temí lo peor. Un demonio no puede resistirse a atacar sacerdotes. Estuvo a punto de abalanzarse sobre ella, pero una chica frenó su avance bruscamente. Atacándola con una daga.
Más sangre en aquella escena. Esta vez era de mi propia hija. Sólo pude distinguir que era una kunoichi la que atacó, pero desapareció al momento.
- ¡Nevan! ¿Qué ha pasado? - Pregunté bastante nervioso.
- ... Te veo en casa, papá.
Y desapareció enfrente de mi vista, sin siquiera dejar rastro de sangre. Cada vez más cosas raras ocurrían en un corto periodo de tiempo. La policía llegó finalmente. Estuvieron interrogando a los espectadores sobre lo sucedido. Yo conté esto mismo que os estoy contando a vosotros, salvo lo referente a Nevan, pues no quise meterla en líos. El caballero se llamaba Bart Chill. Me habría gustado charlar con él, pero no estabam disponibles ni él ni Paulina. Estarían discutiendo ante la policía, supongo.
Ya había pasado el mediodía y me faltaban dos espíritus en concreto por encontrar. Uno lo encontré en un lugar perfecto, un restaurante. Empezaba a tener un poco de hambre, de verdad.
El espíritu se encontraba dentro de la cocina. No había manera de entrar allí, con lo que simplemente comí y me dirigí hacia el otro objetivo. Cuando cierre el restaurante podré hablar con el cocinero.
Caminé bastante por las calles de la ciudad hasta encontrar a una persona sentada leyendo un pergamino en la biblioteca. Un sujeto extraño, sin duda, pero decidí intentar entablar conversación con él.
- Perdone por interrumpirle, ¿puedo...?
- Gracias por interrumpirme. Empezaba a dolerme la cabeza.
- ¿Puedo preguntarle su nombre?
- ¿Para qué quieres saberlo?
- Noto que sabes bastante sobre el entorno.
- Cierto. Mi nombre es Gerald Paul. He estudiado cómo acelerar pequeños fenómenos naturales.
- Impresionante! Yo soy Edward Yolag, y espero poder ver su nombre en la historia.
- Gracias, supongo.
- Me... Despido, tengo cosas que hacer.
- Adiós.
Así fue mi pequeña conversación entre aquel chico y yo. Debo remarcar que no lo vi volver a leer su pergamino.
Simplemente volví al restaurante y pregunté si podía entrevistar al cocinero. Me negaron la entrada, con lo que tuve que volver a mi casa en lo alto del monte. Se suponía que Nevan me estaba esperando allí, aunque ella prefiere su apartamento en la ciudad.
Cuando llegué, me sorprendí sobremanera. Encontré a Nevan llorando. Ella nunca había hecho tal cosa.
- ¿Qué ha pasado, hija?
- He intentado atacar a alguien inocente...
- ¿Lloras por eso?
- ¿Te parece poco, papá?
- No deberías estar así, "sombra del crimen"
Nevan giró rápidamente su cabeza y me miró.
- ¿Crees que no me di cuenta? Tu espíritu tembló cuando dijo ese nombre el desconocido. Ya sabes que es difícil engañarme.
- No contarás nada, ¿verdad?
- No, hija. Eres una chica increíblemente fuerte. No comprendo por qué estás triste si puedes hacer que otros se den cuenta del mal que hacen. Tú ya sabes que has hecho mal, y tu espíritu te debe guiar por tu propio camino. Seguro que así te sentirás mucho mejor.
No me contestó, pero esas palabras fueron suficientes para calmar a Nevan. Aunque no sea un buen padre, no me gusta ver a mi hija llorar.
Yo soy Edward Yolag, Yormungand, como queráis, pero debo agradecer a todos lo que hacéis por mí. Si no hacéis nada, es posible que yo esté haciendo algo por vosotros. Aunque es posible que no. Lo mismo digo con aquellos que me ayudan. En ocasiones soy ingrato, pero siempre intento dar lo mejor de mí. Por eso me convertí en vinculaespíritus, para ser el soporte verdadero de mis compañeros.
Historietas de fantasía que escribo en mi tiempo libre. Los personajes: Edward Yolag, Lucas Tefd, Bart Chill, Gerald Paul, Edgar Eagler, Paulina Gao, Liza Carr, Gabriella, Mimi, Zac y Zerofrost son de mi invención y de mis compañeros. El resto de personajes descritos pertenecen o están basados en diferentes compañías.
martes, 24 de febrero de 2015
jueves, 12 de febrero de 2015
Historias Random (HR) #1: Presentando a los personajes protagonistas!
Existe un hombre mayor que vive en lo alto de una montaña cerca de la ciudad de Hagalam. Tiene una casa construida sobre piedra sólida y fabricada con madera mayormente. En ese lugar es donde ha entrenado su profesión durante casi dos años.
Su nombre es Edward Yolag. Tiene cabellos blancos un poco largos y barba afeitada. Ojos color cian, aunque no destaquen mucho. Es bastante delgado y camina algo encorvado hacia delante, pero esa costumbre la tiene desde pequeño. Es de naturaleza tranquila y no tiene problemas en estar solo. Quizás es por esa razón que eligió su oficio. Ahora Edward Yolag tiene dos nombres. El que hemos nombrado antes y "Yormungand", nombre que perteneció a la antigua serpiente de la mitología nórdica. Así que hemos descrito a Edward "Yormungand" Yolag, el vinculaespíritus.
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Hay una chica muy guapa que vive en una casa en la ciudad de Hagalam. Nevan es su nombre. Es pelirroja, tiene el pelo muy largo y alisado. Tiene la piel muy blanca y ojos rojos oscuros, color poco frecuente. También es delgada, pero a ella le gusta así.
Ella es Nevan, pero los ciudadanos de su ciudad la conocen como "La sombra del crimen". Nevan es en realidad un súcubo rebelde que escapó del infierno y fue adoptada por Edward Yolag hace varios años. ¿Por qué ese mote? Ella ha decidido librar con sus propias habilidades a los ciudadanos de los maleantes nocturnos. Misteriosamente aparecen atados de manos y pies enfrente de la comisaría de policía. Todos los atrapados cuentan que una chica de ojos rojos brillantes vestida de negro los atrapa, los inmoviliza y los lleva hasta la comisaría para después desaparecer sin dejar rastro.
La verdad es que ella acosa a los sospechosos sin que ellos lo sepan. Es una maestra del escape. Puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos delante de ti y aparecer justo detrás sin ningún esfuerzo. A lo mejor está detrás tuya, pero es posible que cuando mires atrás ya haya desaparecido. Como si se pudiese hacer invisible.
Simplemente es Nevan. La súcubo. La sombra del crimen. La acosadora.
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Un joven que vive en la ciudad fría de Hazius. Tiene ojos azules muy oscuros y pelo un poco largo color blanco. Sí, han leído bien, blanco. Virtuoso en algunos aspectos, pero uno de ellos no es el habla.
Ahora lo importante. Este personaje controla el hielo. Es lo que podría considerarse como un mago del hielo. Es por estos poderes el cambio del color de sus ojos y su pelo. Él ya ha aprendido a controlar sus poderes y vive gracias al comercio de congelados. Alguien que utiliza sus poderes para algo útil por fin!
Pero no fue nada fácil. Zerofrost tuvo que abandonar a su hermano menor en algún país desconocido. A partir de ahí, intentó buscar un refugio estable. En esa búsqueda encontró un huevo congelado en una cueva. La radiación de ese artefacto le otorgó sus poderes helados. Nada más se conoce de su historia, por desgracia. Este es Zerofrost, el mago helado.
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Se llama Gerald Paul. Es un hombre con pelo corto castaño claro y ojos del mismo color. Lleva gafas y es delgado. Muy delgado. Vive en Hagalam, la misma ciudad de Nevan. Sin embargo, aún no se conocen.
Gerald es un estudiante. Ha estudiado mucho y ha conseguido aplicar sus conocimientos al medio en cuestión de segundos. Muchos dicen que parece magia pese a que tenga una explicación científica. Sin embargo, es magia de verdad. Crear una muralla de niebla sin ningún tipo de sustancia es cosa mágica.
Gerald ha pasado mucho tiempo estudiando y otro tanto practicando para ver sus posibilidades. Él afirma que aún no conoce todas sus habilidades especiales, pero muchas de las que conoce son magias poderosas. Es otro estilo de mago, menos directo que uno habitual, pero igualmente interesante. Este es Gerald Paul, el escolar.
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En Hagalam hay un hombre que acecha con su rifle a sus enemigos. Se llama Frank Dogs. Sus cabellos son negros y muy cortos. Tiene ojos verdes y es bastante más alto en estatura que el resto de los descritos anteriormente. Suele llevar barba de pocos días. También se diferencia de los anteriores en que no posee ninguna habilidad especial. Es un hombre corriente, sin ningún poder especial.
Frank es un hombre que lucha por sus ideales. Es por esa razón por la que decidió seguir el camino de las armas. Sin embargo, esos fueron tiempos pasados y ahora reina la paz en todos los continentes. Eso no será una excusa para que él no utilice su armamento. Estamos ante Frank Dogs, el francotirador.
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Un explorador. No tiene domicilio fijo. Camina por todos sitios y conoce a todo el que se encuentre. Se llama Lucas Tefd. Sus cabellos son cortos y rubios. Ojos azules y, como la mayor parte del grupo, también es delgado.
Si antes hemos descrito a Frank con un rifle, este personaje utiliza un arco. Sí, armas de fuego compitiendo con armas medievales. Ambas igualmente eficaces en este caso. Lucas rara vez falla algún disparo.
Hay que decir que Lucas Tefd encontró en una de sus aventuras un gran árbol con un enorme agujero. Él entró y encontró un arco tallado a mano y una carta que decía: "Las reinas del bosque te bendicen, aventurero."
Lucas tomó el arco. Lo tensó para probarlo y una flecha azul de grandes dimensiones salió disparada. Un hallazgo increíble, sin duda. Un arco que no necesita flechas para disparar. Así empezó Lucas Tefd, el cazador.
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Vive en Hagalam un hombre muy fuerte, más alto que Frank Dogs y que se llama Bart Chill. Tiene pelo corto castaño oscuro y ojos algo rasgados color marrón oscuro. No es delgado, sino grande y ancho. Todo lo contrario al resto de los personajes anteriores.
Le encanta el riesgo. Vive siempre al límite. No tiene miedo al peligro. Ese es Bart Chill. Ha decidido ser un guerrero. De esos que montan a caballo y atacan con espadas y lanzas y cosas así. Es el más divertido de todos, sin duda.
Bart Chill había tenido que entrenarse duramente en sus años jóvenes. Un soldado preparado desde muy pequeño debido a que su padre pertenecía al ejército. Ahora ese entrenamiento no servirá para la guerra, sino para la supervivencia de este valiente. Es Bart Chill, el caballero.
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Una chica joven que vive en Nollesta, una ciudad a bastantes kilómetros de distancia de Hagalam. Baja estatura, pelo largo castaño claro ondulado al final y pequeños ojos marrones muy claros.
Se llama Gabriella. Su padre la hizo convertirse en acólita y llegar a ser una sacerdotisa, pero ella tenía su secreto bien guardado: No creía en dioses. Una de sus compañeras sacerdotisas más allegadas le recomendó que dejase el oficio. Ella, encantada de poder ser libre, ya había aprendido magia sagrada, cosa que sólo los acólitos conocen.
También va siempre acompañada de una gata negra llamada Diva. Su nombre significa "salvaje" en algún otro idioma extranjero. Pero hemos descrito a Gabriella, la "sacerdotisa"
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Una chiquilla de aún más baja estatura que Gabriella. Tiene cabellos largos rubios y también ondulados al final. A veces lleva el pelo recogido en un rodete desordenado que casi parece una coleta. Sus ojos son pequeños, bastante oscuros y verdes.
Se llama Emily, pero todos la llaman Mimi, porque suena más oriental. Vive en Acramanid, un país muy céntrico del continente. Eso tiene una desventaja: No habla nuestro idioma. Se comunica a base de gestos y no siempre se entienden.
Es ninja, con lo que se puede llamar kunoichi(ninjas mujeres). Sí, ha aprendido las técnicas orientales y las ha practicado hasta dominarlas. Una guerrera muy ágil y versátil capaz de confundir a sus rivales largo tiempo o aniquilarlos en segundos. Esa es Mimi, la kunoichi
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Un guitarrista de baja estatura, aunque más alto que Mimi, con pelo negro corto y ojos marrones oscuros. Se llama Edgar Eagler, y es el guitarrista.
Pero no estaría completo sin esta chica de cabellos castaños largos, ojos del mismo color y labios muy rosados debido al maquillaje. Se llama Liza Carr y es bailarina.
Liza y Edgar se conocieron hace varios años. Cuando terminaron de estudiar, decidieron dedicarse a su pasión, la música y la danza en conjunto. Se combinan extremadamente bien ambos artistas y hacen muy buenas actuaciones. ¿Qué más debo decir sobre esta pareja? Nada. Son Edgar el guitarrista y Liza la bailarina.
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Una joven de cabellos castaño claro recortados y ojos a juego con el color de su pelo trabaja en Hagalam, fabricando y vendiendo armas artesanales. Se trata de Paulina Gao. Es una chica de complexión fuerte, apoyada por su oficio de herrera, que requiere mucho esfuerzo físico.
Paulina decidió ser herrera para volverse fuerte, pero sin ser una caballera o una cruzada, de esas dedicadas a la guerra. Su padre murió en una batalla pocos años antes de que se firmase la paz global. Tras perder la batalla, Paulina y su madre se refugiaron en el sótano de casa. Desafortunadamente encontraron su escondrijo. Su madre, diciendo a Pau que se escondiese, fue asesinada por un caballero de la facción contraria en ese tiempo. Paulina lo contempló y no se olvidará nunca de esas imágenes.
Ella lo dice siempre: "Algún día encontraré a ese caballero y le pondré mi carreta por sombrero." Así de bruta es Paulina Gao, la herrera.
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Una chica nacida en el país Noppaji, la tierra más al este del mapa. Tiene el pelo negro azabache con dos coletas hacia los lados y ojos marrones claros. Se llama Lan, y es muy buena en el taekwondo.
Lan vivió su infancia en Noppaji, donde creció y quiso hacer deporte desde pequeña. El taekwondo fue la solución final. Las patadas que da son muy fuertes. Y también puede luchar con sus puños, con lo que es muy versátil. Aún es joven. No tiene mucha historia, sino un futuro por delante abierto a patadas. Ella es Lan, la chica del taekwondo.
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Un hombre mayor, de pelo castaño muy largo y barba muy larga del mismo color. Tiene ojos marrones oscuros y su nombre es Zacarías Atrsbl... Zac. Dejémoslo en Zac.
Un alquimista. Está un poco loco, como suelen serlo casi todos. Acompañado por su carreta de utensilios y pociones, además de que lo sigue una especie de masa viscosa con ojos llamada Copep. Nadie sabe en qué piensa, porque piensa de todo. Habla de cosas que no tienen relación con la situación frecuentemente. Un loco, si ahorramos palabras.
Sin embargo, el poder que lleva un alquimista es monstruoso si se sabe controlar. ¿Podrá Zac, el alquimista, controlarlo?
Hasta aquí una presentación de los personajes que van a protagonizar las historias random a partir de ahora. Espero que os gusten los relatos que vienen. A mí, seguro, me encantarán. Hasta la próxima!!
Su nombre es Edward Yolag. Tiene cabellos blancos un poco largos y barba afeitada. Ojos color cian, aunque no destaquen mucho. Es bastante delgado y camina algo encorvado hacia delante, pero esa costumbre la tiene desde pequeño. Es de naturaleza tranquila y no tiene problemas en estar solo. Quizás es por esa razón que eligió su oficio. Ahora Edward Yolag tiene dos nombres. El que hemos nombrado antes y "Yormungand", nombre que perteneció a la antigua serpiente de la mitología nórdica. Así que hemos descrito a Edward "Yormungand" Yolag, el vinculaespíritus.
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Hay una chica muy guapa que vive en una casa en la ciudad de Hagalam. Nevan es su nombre. Es pelirroja, tiene el pelo muy largo y alisado. Tiene la piel muy blanca y ojos rojos oscuros, color poco frecuente. También es delgada, pero a ella le gusta así.
Ella es Nevan, pero los ciudadanos de su ciudad la conocen como "La sombra del crimen". Nevan es en realidad un súcubo rebelde que escapó del infierno y fue adoptada por Edward Yolag hace varios años. ¿Por qué ese mote? Ella ha decidido librar con sus propias habilidades a los ciudadanos de los maleantes nocturnos. Misteriosamente aparecen atados de manos y pies enfrente de la comisaría de policía. Todos los atrapados cuentan que una chica de ojos rojos brillantes vestida de negro los atrapa, los inmoviliza y los lleva hasta la comisaría para después desaparecer sin dejar rastro.
La verdad es que ella acosa a los sospechosos sin que ellos lo sepan. Es una maestra del escape. Puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos delante de ti y aparecer justo detrás sin ningún esfuerzo. A lo mejor está detrás tuya, pero es posible que cuando mires atrás ya haya desaparecido. Como si se pudiese hacer invisible.
Simplemente es Nevan. La súcubo. La sombra del crimen. La acosadora.
<>
Un joven que vive en la ciudad fría de Hazius. Tiene ojos azules muy oscuros y pelo un poco largo color blanco. Sí, han leído bien, blanco. Virtuoso en algunos aspectos, pero uno de ellos no es el habla.
Ahora lo importante. Este personaje controla el hielo. Es lo que podría considerarse como un mago del hielo. Es por estos poderes el cambio del color de sus ojos y su pelo. Él ya ha aprendido a controlar sus poderes y vive gracias al comercio de congelados. Alguien que utiliza sus poderes para algo útil por fin!
Pero no fue nada fácil. Zerofrost tuvo que abandonar a su hermano menor en algún país desconocido. A partir de ahí, intentó buscar un refugio estable. En esa búsqueda encontró un huevo congelado en una cueva. La radiación de ese artefacto le otorgó sus poderes helados. Nada más se conoce de su historia, por desgracia. Este es Zerofrost, el mago helado.
<>
Se llama Gerald Paul. Es un hombre con pelo corto castaño claro y ojos del mismo color. Lleva gafas y es delgado. Muy delgado. Vive en Hagalam, la misma ciudad de Nevan. Sin embargo, aún no se conocen.
Gerald es un estudiante. Ha estudiado mucho y ha conseguido aplicar sus conocimientos al medio en cuestión de segundos. Muchos dicen que parece magia pese a que tenga una explicación científica. Sin embargo, es magia de verdad. Crear una muralla de niebla sin ningún tipo de sustancia es cosa mágica.
Gerald ha pasado mucho tiempo estudiando y otro tanto practicando para ver sus posibilidades. Él afirma que aún no conoce todas sus habilidades especiales, pero muchas de las que conoce son magias poderosas. Es otro estilo de mago, menos directo que uno habitual, pero igualmente interesante. Este es Gerald Paul, el escolar.
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En Hagalam hay un hombre que acecha con su rifle a sus enemigos. Se llama Frank Dogs. Sus cabellos son negros y muy cortos. Tiene ojos verdes y es bastante más alto en estatura que el resto de los descritos anteriormente. Suele llevar barba de pocos días. También se diferencia de los anteriores en que no posee ninguna habilidad especial. Es un hombre corriente, sin ningún poder especial.
Frank es un hombre que lucha por sus ideales. Es por esa razón por la que decidió seguir el camino de las armas. Sin embargo, esos fueron tiempos pasados y ahora reina la paz en todos los continentes. Eso no será una excusa para que él no utilice su armamento. Estamos ante Frank Dogs, el francotirador.
<>
Un explorador. No tiene domicilio fijo. Camina por todos sitios y conoce a todo el que se encuentre. Se llama Lucas Tefd. Sus cabellos son cortos y rubios. Ojos azules y, como la mayor parte del grupo, también es delgado.
Si antes hemos descrito a Frank con un rifle, este personaje utiliza un arco. Sí, armas de fuego compitiendo con armas medievales. Ambas igualmente eficaces en este caso. Lucas rara vez falla algún disparo.
Hay que decir que Lucas Tefd encontró en una de sus aventuras un gran árbol con un enorme agujero. Él entró y encontró un arco tallado a mano y una carta que decía: "Las reinas del bosque te bendicen, aventurero."
Lucas tomó el arco. Lo tensó para probarlo y una flecha azul de grandes dimensiones salió disparada. Un hallazgo increíble, sin duda. Un arco que no necesita flechas para disparar. Así empezó Lucas Tefd, el cazador.
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Vive en Hagalam un hombre muy fuerte, más alto que Frank Dogs y que se llama Bart Chill. Tiene pelo corto castaño oscuro y ojos algo rasgados color marrón oscuro. No es delgado, sino grande y ancho. Todo lo contrario al resto de los personajes anteriores.
Le encanta el riesgo. Vive siempre al límite. No tiene miedo al peligro. Ese es Bart Chill. Ha decidido ser un guerrero. De esos que montan a caballo y atacan con espadas y lanzas y cosas así. Es el más divertido de todos, sin duda.
Bart Chill había tenido que entrenarse duramente en sus años jóvenes. Un soldado preparado desde muy pequeño debido a que su padre pertenecía al ejército. Ahora ese entrenamiento no servirá para la guerra, sino para la supervivencia de este valiente. Es Bart Chill, el caballero.
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Una chica joven que vive en Nollesta, una ciudad a bastantes kilómetros de distancia de Hagalam. Baja estatura, pelo largo castaño claro ondulado al final y pequeños ojos marrones muy claros.
Se llama Gabriella. Su padre la hizo convertirse en acólita y llegar a ser una sacerdotisa, pero ella tenía su secreto bien guardado: No creía en dioses. Una de sus compañeras sacerdotisas más allegadas le recomendó que dejase el oficio. Ella, encantada de poder ser libre, ya había aprendido magia sagrada, cosa que sólo los acólitos conocen.
También va siempre acompañada de una gata negra llamada Diva. Su nombre significa "salvaje" en algún otro idioma extranjero. Pero hemos descrito a Gabriella, la "sacerdotisa"
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Una chiquilla de aún más baja estatura que Gabriella. Tiene cabellos largos rubios y también ondulados al final. A veces lleva el pelo recogido en un rodete desordenado que casi parece una coleta. Sus ojos son pequeños, bastante oscuros y verdes.
Se llama Emily, pero todos la llaman Mimi, porque suena más oriental. Vive en Acramanid, un país muy céntrico del continente. Eso tiene una desventaja: No habla nuestro idioma. Se comunica a base de gestos y no siempre se entienden.
Es ninja, con lo que se puede llamar kunoichi(ninjas mujeres). Sí, ha aprendido las técnicas orientales y las ha practicado hasta dominarlas. Una guerrera muy ágil y versátil capaz de confundir a sus rivales largo tiempo o aniquilarlos en segundos. Esa es Mimi, la kunoichi
<>
Un guitarrista de baja estatura, aunque más alto que Mimi, con pelo negro corto y ojos marrones oscuros. Se llama Edgar Eagler, y es el guitarrista.
Pero no estaría completo sin esta chica de cabellos castaños largos, ojos del mismo color y labios muy rosados debido al maquillaje. Se llama Liza Carr y es bailarina.
Liza y Edgar se conocieron hace varios años. Cuando terminaron de estudiar, decidieron dedicarse a su pasión, la música y la danza en conjunto. Se combinan extremadamente bien ambos artistas y hacen muy buenas actuaciones. ¿Qué más debo decir sobre esta pareja? Nada. Son Edgar el guitarrista y Liza la bailarina.
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Una joven de cabellos castaño claro recortados y ojos a juego con el color de su pelo trabaja en Hagalam, fabricando y vendiendo armas artesanales. Se trata de Paulina Gao. Es una chica de complexión fuerte, apoyada por su oficio de herrera, que requiere mucho esfuerzo físico.
Paulina decidió ser herrera para volverse fuerte, pero sin ser una caballera o una cruzada, de esas dedicadas a la guerra. Su padre murió en una batalla pocos años antes de que se firmase la paz global. Tras perder la batalla, Paulina y su madre se refugiaron en el sótano de casa. Desafortunadamente encontraron su escondrijo. Su madre, diciendo a Pau que se escondiese, fue asesinada por un caballero de la facción contraria en ese tiempo. Paulina lo contempló y no se olvidará nunca de esas imágenes.
Ella lo dice siempre: "Algún día encontraré a ese caballero y le pondré mi carreta por sombrero." Así de bruta es Paulina Gao, la herrera.
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Una chica nacida en el país Noppaji, la tierra más al este del mapa. Tiene el pelo negro azabache con dos coletas hacia los lados y ojos marrones claros. Se llama Lan, y es muy buena en el taekwondo.
Lan vivió su infancia en Noppaji, donde creció y quiso hacer deporte desde pequeña. El taekwondo fue la solución final. Las patadas que da son muy fuertes. Y también puede luchar con sus puños, con lo que es muy versátil. Aún es joven. No tiene mucha historia, sino un futuro por delante abierto a patadas. Ella es Lan, la chica del taekwondo.
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Un hombre mayor, de pelo castaño muy largo y barba muy larga del mismo color. Tiene ojos marrones oscuros y su nombre es Zacarías Atrsbl... Zac. Dejémoslo en Zac.
Un alquimista. Está un poco loco, como suelen serlo casi todos. Acompañado por su carreta de utensilios y pociones, además de que lo sigue una especie de masa viscosa con ojos llamada Copep. Nadie sabe en qué piensa, porque piensa de todo. Habla de cosas que no tienen relación con la situación frecuentemente. Un loco, si ahorramos palabras.
Sin embargo, el poder que lleva un alquimista es monstruoso si se sabe controlar. ¿Podrá Zac, el alquimista, controlarlo?
Hasta aquí una presentación de los personajes que van a protagonizar las historias random a partir de ahora. Espero que os gusten los relatos que vienen. A mí, seguro, me encantarán. Hasta la próxima!!
domingo, 8 de febrero de 2015
Edward Yolag cumple 69 años hoy!
Pues sí. Hoy es el cumpleaños de Edward Yolag. 69 años si nos metemos de lleno en el personaje. Espero que estos... ¿Dos años? Hayan podido entreteneros unos minutos de vez en cuando. Os voy a comentar las nuevas noticias sobre la subida de historias random.
Desafortunadamente, se han perdido los manuscritos finales de MdL. He aprendido la lección y a partir de ahora tendré más cuidado a la hora de guardar mis relatos.
¿Eso qué significa? Que hasta que los recupere, no se va a poder continuar la última serie, MdL.
Pero tampoco quiero tener el blog parado mucho tiempo, con lo que es probable que comience a subir las auténticas historias aleatorias. Nada de series, puesto que pierdo el interés si se alargan y no las acabo a tiempo, como ha ocurrido en esta última.
No hay que preocuparse entonces, os ruego me perdonéis por no acabar MdL (Por ahora. Existe la posibilidad de acabarla en el futuro si me surge la inspiración).
Ahora lo bueno: Las historias siguientes no tendrán una línea de tiempo continua (algunas sí) pero tendrán los mismos personajes, aunque algo cambiados desde las series anteriores. Hay que ir evolucionando, ¿no? Quizás un viejo ya no sea tan viejo porque el autor lo quiere. Aún así, ya veréis los resultados, que espero sean buenos.
Y para terminar, debo decir que la crisis de inspiración se ha acabado gracias a un par de nuevos personajes que aparecerán en las historietas. Dos chicas que me han dado ideas para volver a escribir. También a los italianos que tenemos de intercambio, que son muy simpáticos y algunos bien graciosos.
Espero no quedarme sin ideas durante largo tiempo!! Hasta la próxima!!
Desafortunadamente, se han perdido los manuscritos finales de MdL. He aprendido la lección y a partir de ahora tendré más cuidado a la hora de guardar mis relatos.
¿Eso qué significa? Que hasta que los recupere, no se va a poder continuar la última serie, MdL.
Pero tampoco quiero tener el blog parado mucho tiempo, con lo que es probable que comience a subir las auténticas historias aleatorias. Nada de series, puesto que pierdo el interés si se alargan y no las acabo a tiempo, como ha ocurrido en esta última.
No hay que preocuparse entonces, os ruego me perdonéis por no acabar MdL (Por ahora. Existe la posibilidad de acabarla en el futuro si me surge la inspiración).
Ahora lo bueno: Las historias siguientes no tendrán una línea de tiempo continua (algunas sí) pero tendrán los mismos personajes, aunque algo cambiados desde las series anteriores. Hay que ir evolucionando, ¿no? Quizás un viejo ya no sea tan viejo porque el autor lo quiere. Aún así, ya veréis los resultados, que espero sean buenos.
Y para terminar, debo decir que la crisis de inspiración se ha acabado gracias a un par de nuevos personajes que aparecerán en las historietas. Dos chicas que me han dado ideas para volver a escribir. También a los italianos que tenemos de intercambio, que son muy simpáticos y algunos bien graciosos.
Espero no quedarme sin ideas durante largo tiempo!! Hasta la próxima!!
sábado, 10 de enero de 2015
Información blog
Bueno, como sabrán, no he podido escribr nada estos días. Me van a disculpar, pues yo intenté terminar esta serie cuanto antes pero no puedo terminar por ahora. Estoy muy ocupado con mis estudios y la inspiración se va a otras partes.
Así que en cuanto tenga nuevos episodios los subiré de inmediato, pero no habrá continuidad o fechss de subida regulares. Quizás aumentará la calidad de las historias, pero es posible que pase mucho tiempo entre subidas.
También debo decir que se ha organizado un concurso literario en mi instituto y me voy a presentar, por supuesto. el 20 de marzo o el 21 subiré la historia que he preparado como un extra. Debo decir que eso también me ha drenado tiempo para continuar con la historia.
No puedo decir nada más. Espero que lo pasen bien este año, que ni tan siquiera os he felicitado. Hasta la próxima!
Así que en cuanto tenga nuevos episodios los subiré de inmediato, pero no habrá continuidad o fechss de subida regulares. Quizás aumentará la calidad de las historias, pero es posible que pase mucho tiempo entre subidas.
También debo decir que se ha organizado un concurso literario en mi instituto y me voy a presentar, por supuesto. el 20 de marzo o el 21 subiré la historia que he preparado como un extra. Debo decir que eso también me ha drenado tiempo para continuar con la historia.
No puedo decir nada más. Espero que lo pasen bien este año, que ni tan siquiera os he felicitado. Hasta la próxima!
miércoles, 24 de diciembre de 2014
Especial Navidad con Edward Yolag!
Navidad, esas fechas donde muchísina gente se siente alegre, y cuando todas las personas deberían estar contentas. Un nuevo año se aproxima, y eso simboliza una "nueva vida", o los propósitos que algunos se hacen para el año siguiente los hacen cambiar.
Sin embargo, como buen especial de Navidad en este mi blog, comienzo una historieta con los personajes que ya conocemos. Espero que la disfruten.
===========
25 de diciembre. Navidad. Todos están revueltos por las calles, disfrutando de estas fechas tan señaladas. La plaza está a rebosar, con un gigantesco cono iluminado en el centro, haciendo las veces de árbol navideño. Aunque haya tantísima gente en las calles, puedo distinguir a dos personas cerca de ese árbol. Edgar y Liza están allí, descansando de un tranquilo paseo por las calles de la ciudad.
La casualidad siempre juega con los encuentros.
Paulina también había pensado lo mismo: Dar una vuelta por las iluminadas calles en el oscurecido cielo. Pero estaba sola. Ese era su gran pesar este año: Pasar la Navidad sin compañía.
Los tres personajes se encontraron. Saludos cariñosos y conversaciones cortas tuvieron lugar hasta que se lanzó la pregunta clave.
"¿Con quién pasarás estas navidades?"
Paulina cambió el rostro involuntariamente. Sentía muchísima vergüenza de su situación, pero no mintió. Les dijo que las pasaría sola.
Sus amigos (y yo también) estaban atónitos. ¿Cómo una chica como ella no tenía compañía? La intentaron animar. Edgar y Liza la invitaron a dar un paseo con ellos. Por lo menos eso aliviaría la mala situación de Pau.
Hasta yo habría intervenido en la conversación para proponerle a Paulina que pasara la Navidad conmigo, pero me faltó valor para hacerlo.
Ellos continuaron el paseo por las calles interiores, algunas bastante estrechas. Tuve un poco de miedo, pues si me descubrían tendría que dar muchas explicaciones, y no estaba preparado para darlas. Con mucha cautela, los seguí, hasta que volvieron a la plaza. Allí se detuvieron nuevamente. Había mucha gente frente al balcón que daba al reloj. Alguien estaba en la repisa de aquella ventana.
Nunca te dejes llevar por la desesperación.
Un hombre joven acababa de asesinar a su pareja. De esto me informé al día siguiente, así que yo estaba tan extrañado de aquello como cualquier otro. Un suicida arruinando la noche navideña. No quiso darle tiempo a los servicios de policía, bomberos, etcétera para prepararse, y se lanzó con un grito. El gentío estaba alborotado. Algunos gritos angustiosos del público y... El hombre cayó en los brazos de otro muy fuerte, que pudo salvar su vida. Un acto heroico, que fue de gran alivio y satisfacción para el público. ¿A que no adivináis quién era ese hombre tan fuerte como para salvar a ese otro? Era Bart Chill. Paulina, Edgar y Liza no se lo creían. Fueron hacia él y lo felicitaron. El suicida no estuvo muy contento, ya que la policía lo detuvo instantes después.
Bart había quedado con un grupo aparte de mujeres, así que no tuvo mucho tiempo para hablar, pero aún así fue una experiencia increíble ver tal cosa en este día.
Se acercaba la hora de irse. Paulina se despidió de Liza y Edgar. Ellos intentaron que se quedase, pero Pau es muy decidida y no se dejó convencer. Ella tomó camino hacia su apartamento. Yo hice una llamada a un compañero mío mientras intentaba seguir a Pau. Perdí de vista a los otros dos tras la despedida.
Tienes un guardián. ¿O quizás más de uno?
Cuál fue mi sorpresa al ver que Paulina, entrando a su portal, estaba siendo molestada por un par de hombres. Dos hombres que no estaban celebrando estas fiestas. Pau no es una chica que se deje molestar, pero se ahorró pegarles una paliza a los dos tipos. No tenía esos ánimos. Fue en ese entonces que la pillaron desprevenida y la inmovilizaron entre los dos contra el suelo. Ella se arrepintió de no haberles dado una buena tunda en su debido momento. Suerte tuve del viento, que hizo que la puerta no se cerrase bien y pude entrar. Los dos vándalos me miraron a mí, y uno de ellos intentó atacarme. Ese fue el momento perfecto para Pau, que se pudo deshacer del otro. Yo atraje hacia fuera del portal al que quedaba, que venía a por mí. Estaba acorralado, pero él me vio más débil e intentó tumbarme. Falló el golpe. No se esperaba que me agachase con tal facilidad. Lo tumbé desequilibrando sus piernas.
Paulina se sorprendió muchísimo al verme. Me dio las gracias enormemente. No quiso pensar qué habría pasado si yo no llego a estar allí. No tuve que proponerle nada. Ella me invitó a su casa. Yo acepté encantado, pues yo también estaba solo esta navidad.
Mientras tanto, la llamada que hice antes dio sus frutos. Esta parte me la contó Zero, que fue a quien llamé. No creí que fuese a funcionar, pero... Misteriosamente, la magia de la Navidad hizo de las suyas.
Edgar y Liza estaban volviendo por una calle. Estaba vacía, ya era muy tarde. Ambos se quedaron de piedra cuando una farola se apagó cuando pasaban por debajo de ella. Menudo susto. Pero eso lo que provocó fue que se dieran un abrazo bastante fuerte. Ambos enrojecieron (A Liza se le notaba más, aunque esto me lo haya contado alguien que observaba a varios metros de distancia).
Lo más gracioso fue cuando, sin previo aviso, un muérdago cayó enfrente de la pareja. Fue una situación difícil. Los dos se quedaron mirando aquel objeto que había caído. Recordaban la tradición de besarse bajo el muérdago, por supuesto. Pero... ¿La llevarían a cabo en ese momento?
Las palabras son como la llave a tus pensamientos.
"Vale, nos besamos si alguna vez nieva aquí"
Eso dijo Edgar. No pudo hacer otra predicción mejor. Liza creyó que no iba a tener que hacerlo, pues nunca había nevado en aquella ciudad. Pues justo al terminar esas palabras, comenzaron a caer copos de nieve. Incrédulos los dos, no tuvieron más remedio. Esas palabras fueron las que impulsaron a Edgar y Liza a besarse bajo la nieve que caía.
Zerofrost lo tuvo difícil para contenerse y no gritar de alegría. Tanto tiempo que habían estado saliendo esos dos y aún no había nada. Ahora, por fin hay algo. Un poco de esperanza en esa relación, aunque sólo sea un beso de muérdago.
Hola. Soy Edward Yolag. Os relato mis navidades porque he estado reflexionando sobre mí mismo. Mi "hija" Nevan está por ahí de fiesta, probablemente robándole el alma a algún incauto. Gerald... Me pregunto dónde estará. Y yo... Acabé en casa de Paulina. Aquí habéis visto claramente (o sutilmente, no sé cómo lo interpretaréis) cómo soy. No tengo valor para hablar con vosotras, chicas, porque... Nada, no me entiendo a mí mismo. Paso desapercibido casi siempre, salvo cuando tengo que ser importante para algo en especial. Y no quiero entrometerme, pero si lo hago, no lo hago directamente, sino que otra persona lo tiene que hacer por mí. Este soy yo, alguien que a pesar de todas estas características, a mi modo de ver, negativas, desea lo mejor para todos aquellos que le rodean. No soy alguien que busque mucha fiesta, pero si otros lo pasan bien así, yo lo disfrutaría sin duda. He decidido plasmar estos pensamientos aquí para sentirme mejor conmigo mismo. Así ha sido. Aunque sea un viejo aburrido, quiero ver que vosotros aún lo pasáis genial. A lo mejor es por eso que subo cosas a este blog. Me siento muy bien, y espero que vosotros también estéis muy felices estas festividades navideñas. Me despido de vosotros. En dos meses aproximadamente cumpliré 69 años. Pero eso... No es interesante, supongo.
Disfrutad con lo que tenéis, que es lo que os ha regalado la vida. Hasta la próxima, lectores. Espero que os haya entretenido este relato de navidad.
By: Edward Yolag.
Sin embargo, como buen especial de Navidad en este mi blog, comienzo una historieta con los personajes que ya conocemos. Espero que la disfruten.
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25 de diciembre. Navidad. Todos están revueltos por las calles, disfrutando de estas fechas tan señaladas. La plaza está a rebosar, con un gigantesco cono iluminado en el centro, haciendo las veces de árbol navideño. Aunque haya tantísima gente en las calles, puedo distinguir a dos personas cerca de ese árbol. Edgar y Liza están allí, descansando de un tranquilo paseo por las calles de la ciudad.
La casualidad siempre juega con los encuentros.
Paulina también había pensado lo mismo: Dar una vuelta por las iluminadas calles en el oscurecido cielo. Pero estaba sola. Ese era su gran pesar este año: Pasar la Navidad sin compañía.
Los tres personajes se encontraron. Saludos cariñosos y conversaciones cortas tuvieron lugar hasta que se lanzó la pregunta clave.
"¿Con quién pasarás estas navidades?"
Paulina cambió el rostro involuntariamente. Sentía muchísima vergüenza de su situación, pero no mintió. Les dijo que las pasaría sola.
Sus amigos (y yo también) estaban atónitos. ¿Cómo una chica como ella no tenía compañía? La intentaron animar. Edgar y Liza la invitaron a dar un paseo con ellos. Por lo menos eso aliviaría la mala situación de Pau.
Hasta yo habría intervenido en la conversación para proponerle a Paulina que pasara la Navidad conmigo, pero me faltó valor para hacerlo.
Ellos continuaron el paseo por las calles interiores, algunas bastante estrechas. Tuve un poco de miedo, pues si me descubrían tendría que dar muchas explicaciones, y no estaba preparado para darlas. Con mucha cautela, los seguí, hasta que volvieron a la plaza. Allí se detuvieron nuevamente. Había mucha gente frente al balcón que daba al reloj. Alguien estaba en la repisa de aquella ventana.
Nunca te dejes llevar por la desesperación.
Un hombre joven acababa de asesinar a su pareja. De esto me informé al día siguiente, así que yo estaba tan extrañado de aquello como cualquier otro. Un suicida arruinando la noche navideña. No quiso darle tiempo a los servicios de policía, bomberos, etcétera para prepararse, y se lanzó con un grito. El gentío estaba alborotado. Algunos gritos angustiosos del público y... El hombre cayó en los brazos de otro muy fuerte, que pudo salvar su vida. Un acto heroico, que fue de gran alivio y satisfacción para el público. ¿A que no adivináis quién era ese hombre tan fuerte como para salvar a ese otro? Era Bart Chill. Paulina, Edgar y Liza no se lo creían. Fueron hacia él y lo felicitaron. El suicida no estuvo muy contento, ya que la policía lo detuvo instantes después.
Bart había quedado con un grupo aparte de mujeres, así que no tuvo mucho tiempo para hablar, pero aún así fue una experiencia increíble ver tal cosa en este día.
Se acercaba la hora de irse. Paulina se despidió de Liza y Edgar. Ellos intentaron que se quedase, pero Pau es muy decidida y no se dejó convencer. Ella tomó camino hacia su apartamento. Yo hice una llamada a un compañero mío mientras intentaba seguir a Pau. Perdí de vista a los otros dos tras la despedida.
Tienes un guardián. ¿O quizás más de uno?
Cuál fue mi sorpresa al ver que Paulina, entrando a su portal, estaba siendo molestada por un par de hombres. Dos hombres que no estaban celebrando estas fiestas. Pau no es una chica que se deje molestar, pero se ahorró pegarles una paliza a los dos tipos. No tenía esos ánimos. Fue en ese entonces que la pillaron desprevenida y la inmovilizaron entre los dos contra el suelo. Ella se arrepintió de no haberles dado una buena tunda en su debido momento. Suerte tuve del viento, que hizo que la puerta no se cerrase bien y pude entrar. Los dos vándalos me miraron a mí, y uno de ellos intentó atacarme. Ese fue el momento perfecto para Pau, que se pudo deshacer del otro. Yo atraje hacia fuera del portal al que quedaba, que venía a por mí. Estaba acorralado, pero él me vio más débil e intentó tumbarme. Falló el golpe. No se esperaba que me agachase con tal facilidad. Lo tumbé desequilibrando sus piernas.
Paulina se sorprendió muchísimo al verme. Me dio las gracias enormemente. No quiso pensar qué habría pasado si yo no llego a estar allí. No tuve que proponerle nada. Ella me invitó a su casa. Yo acepté encantado, pues yo también estaba solo esta navidad.
Mientras tanto, la llamada que hice antes dio sus frutos. Esta parte me la contó Zero, que fue a quien llamé. No creí que fuese a funcionar, pero... Misteriosamente, la magia de la Navidad hizo de las suyas.
Edgar y Liza estaban volviendo por una calle. Estaba vacía, ya era muy tarde. Ambos se quedaron de piedra cuando una farola se apagó cuando pasaban por debajo de ella. Menudo susto. Pero eso lo que provocó fue que se dieran un abrazo bastante fuerte. Ambos enrojecieron (A Liza se le notaba más, aunque esto me lo haya contado alguien que observaba a varios metros de distancia).
Lo más gracioso fue cuando, sin previo aviso, un muérdago cayó enfrente de la pareja. Fue una situación difícil. Los dos se quedaron mirando aquel objeto que había caído. Recordaban la tradición de besarse bajo el muérdago, por supuesto. Pero... ¿La llevarían a cabo en ese momento?
Las palabras son como la llave a tus pensamientos.
"Vale, nos besamos si alguna vez nieva aquí"
Eso dijo Edgar. No pudo hacer otra predicción mejor. Liza creyó que no iba a tener que hacerlo, pues nunca había nevado en aquella ciudad. Pues justo al terminar esas palabras, comenzaron a caer copos de nieve. Incrédulos los dos, no tuvieron más remedio. Esas palabras fueron las que impulsaron a Edgar y Liza a besarse bajo la nieve que caía.
Zerofrost lo tuvo difícil para contenerse y no gritar de alegría. Tanto tiempo que habían estado saliendo esos dos y aún no había nada. Ahora, por fin hay algo. Un poco de esperanza en esa relación, aunque sólo sea un beso de muérdago.
Hola. Soy Edward Yolag. Os relato mis navidades porque he estado reflexionando sobre mí mismo. Mi "hija" Nevan está por ahí de fiesta, probablemente robándole el alma a algún incauto. Gerald... Me pregunto dónde estará. Y yo... Acabé en casa de Paulina. Aquí habéis visto claramente (o sutilmente, no sé cómo lo interpretaréis) cómo soy. No tengo valor para hablar con vosotras, chicas, porque... Nada, no me entiendo a mí mismo. Paso desapercibido casi siempre, salvo cuando tengo que ser importante para algo en especial. Y no quiero entrometerme, pero si lo hago, no lo hago directamente, sino que otra persona lo tiene que hacer por mí. Este soy yo, alguien que a pesar de todas estas características, a mi modo de ver, negativas, desea lo mejor para todos aquellos que le rodean. No soy alguien que busque mucha fiesta, pero si otros lo pasan bien así, yo lo disfrutaría sin duda. He decidido plasmar estos pensamientos aquí para sentirme mejor conmigo mismo. Así ha sido. Aunque sea un viejo aburrido, quiero ver que vosotros aún lo pasáis genial. A lo mejor es por eso que subo cosas a este blog. Me siento muy bien, y espero que vosotros también estéis muy felices estas festividades navideñas. Me despido de vosotros. En dos meses aproximadamente cumpliré 69 años. Pero eso... No es interesante, supongo.
Disfrutad con lo que tenéis, que es lo que os ha regalado la vida. Hasta la próxima, lectores. Espero que os haya entretenido este relato de navidad.
By: Edward Yolag.
sábado, 13 de diciembre de 2014
Informativo 13 Diciembre 2014
Les informo que el coseno de alfa y la doble tangente de beta (Es decir, examen de matemáticas que durará 3 horas) me impidieron concentrarme para escribir este capitulo de hoy de MdL. Espero me disculpen. Y ahora la mala noticia de verdad...
No podré continuar a un ritmo regular lo que empecé como episodio cada sábado. Ni siquiera habrá alguna nueva serie, sino historias sueltas, aleatorias, como dice el título del blog. La semana que viene es la última semana de clases para mí antes de navidades, así que espero tener tiempo suficiente para compensaros el sábado próximo con un capítulo extra. Podré hacer dos capítulos? Me propongo ese reto, y espero conseguirlo, me veo capaz. Pero eso es. No habrá series, simplemente relatos cortos, lo que yo veo como una mejora, pero cada uno tiene su punto de vista.
Un saludo a todos lectores y gracias por su paciencia y atención! Sois unos grandes!
No podré continuar a un ritmo regular lo que empecé como episodio cada sábado. Ni siquiera habrá alguna nueva serie, sino historias sueltas, aleatorias, como dice el título del blog. La semana que viene es la última semana de clases para mí antes de navidades, así que espero tener tiempo suficiente para compensaros el sábado próximo con un capítulo extra. Podré hacer dos capítulos? Me propongo ese reto, y espero conseguirlo, me veo capaz. Pero eso es. No habrá series, simplemente relatos cortos, lo que yo veo como una mejora, pero cada uno tiene su punto de vista.
Un saludo a todos lectores y gracias por su paciencia y atención! Sois unos grandes!
sábado, 6 de diciembre de 2014
MdL #16: Nevan, Bart, Zero vs Maldición
Habíamos quedado en el episodio anterior que todos habían sido separados en el mismo lugar. Un poco extraño, ¿verdad? ¿Cómo pueden desaparecer personas frente a tus propios ojos? Eso fue debido a esas fantasmagóricas figuras de mujer, y su maldición. La forma de librarse de ella es superar la prueba que os ponen. Parece que sólo una persona la superó: Jessica.
- ¡Oye! ¡¿Por qué no hay nadie?¡ - Exclamó Nevan, observando que su alrededor había cambiado. La atmósfera estaba cargada y el cielo, que ya era oscuro en aquel lugar, tomó un tono rojizo.
- ... ¿Una chica? Nunca tendré alguien a quien enseñar... - Dijo una voz algo aguda.
Nevan se giró y vio una sombra, que se convirtió en una persona. Un hombre mayor, de pelo blanco desordenado y caminaba muy encorvado, más incluso que Edward.
- Pero... ¿Por qué no me vas a enseñar? Preguntó inocentemente Nevan, esperando alguna pista de aquel tipo.
- Vosotras no pensáis igual. Sois diferentes a nosotros. No existen una mujer y un hombre exactamente iguales.
- Pero... No existe nadie igual a nadie, ¿no?
- Eso crees ahora, porque eres un ser simple. Un simple humano. Fácil de copiar. Actualmente tengo miles de copias humanas creadas artificialmente. Creerás que es imposible, pero no soy alguien que quiera hacértelo creer.
- Entre esas copias... Hay mujeres?
- ...
- ¿No?
- ... No.
- Entonces lo que dices es cierto. - Contestó Nevan, sonriendo al hombre.
- Un segundo... ¡Has aprendido algo de mí! Siendo como eres, podrías ser un espécimen perfecto!
- Podría decirle cómo son las mujeres.
Los ojos del señor se iluminaron. Tras ver que ella no era normal, probó a entender lo que Nevan le iba a decir. Eso pensaba él.
- Acércate un poco más. No nos gustan las conversaciones a mucha distancia. - Ordenó Nevan.
Costó trabajo. Parecía que nunca había hablado con una mujer. Finalmente consiguió acercarse.
- ¿Sabes? Yo específicamente no sabría por donde empezar. - Comenzó Nevan - Podría enseñarle lo que es un... Súcubo.
Nevan fue muy rápida y astuta. No hubo tiempo para reaccionar antes de caer en la trampa del demonio. El científico cayó desplomado, preso del hechizo. El cielo perdió el tono rojizo y Nevan se encontraba en la Isla de nuevo. Había superado la prueba, que debería haber sido una batalla contra aquel hombre, pero ella lo arregló de otra manera. A su manera. Con la palabra y argumentos... Que engañan.
Pero... ¿Qué pasó en la prueba de Bart Chill?
Se escuchó un gran sonido, como si de gas a presión se tratase. Bart intentaba distinguir algo a su alrededor, y se percató de que se estaba formando una figura de vapor. De vapor rojo.
- Ssssssufre... - Se pudo entender como un susurro en voz alta de la nube rojiza.
- ¿Y qué hago yo ahora con esto? ¡No se le puede pegar!
Bart intentó atizar golpes al aire. No funcionaban. Muy armado que estaba, con toda esa armadura, y no podía hacer nada.
En uno de esos golpes, cuando vio bastante humo agrupado, simplemente explotó al contacto. La onda expansiva fue suficiente para tirar al suelo al guerrero armado.
Esto ocurrió unas cuantas veces. La armadura estaba ya un poco resentida, pero finalmente Bart utilizó un método bastante simple para vencer a aquella masa incorpórea. Se concentró y giró sobre sí mismo. El vapor se disipaba hacia los lados y parte de él subía irremediablemente, como si de un tornado se tratase. Llegó un momento en el que ese vapor estaba tan disperso que no pudo volver a juntarse. Bart había ganado, sin golpear a su enemigo. Pensando un poco cómo debes actuar, puedes superar dificultades. Sin embargo, Nevan encontró a Bart tirado en el suelo, mareado tras dar tantas vueltas.
¿Y Zero? ¿Cómo lo habrá pasado?
El mago no tuvo un rival fácil.
- Mi nombre es Buri Correcaminos. Y tú no pareces muy atlético, eh?
- Me lo han dicho varias veces.
- Te echo una carrera. El primero que mate al otro, ¡gana!
Con esa exclamación, ese joven desapareció de la vista del mago para aparecer detrás suya, dejando un golpe por el camino en el estómago de Zerofrost.
- ¡No se ha visto! Eres lento, ¿eh?
- ¡Tú sí que vas a ser lento! - Contestó muy molesto el mago.
Buri volvió a desaparecer, pero esta vez un círculo de hielo lo hizo desviarse. Acabó su carrera lejos del mago.
- ¡Eso es trampa! ¡No pienso romper el hielo! Jaaaa, ja, ja. - Reía Buri su propia broma.
Hay que tener las propiedades muy claras. Zero las tiene.
El mago empezó a correr, a alejarse más de aquel chico. Él, dejándole un poco de ventaja, salió un poco después hacia él, intentando asestarle un golpe por las espaldas, pero Zerofrost se autocongeló en un bloque de hielo enorme. Buri intentaba frenar, pero aquel suelo que Zero había pisado estaba congelado, y resbalaba. El resultado fue un Correcaminos estampado contra el bloque de hielo. Zerofrost se descongeló y se reencontró con Nevan y Bart, que ya había vuelto en sí.
¿Qué más? ¿Cómo les fue a los demás? Eso lo veremos la próxima semana, que hoy ya he sacado mucho tiempo para escribir, y tengo exámenes!!
- ¡Oye! ¡¿Por qué no hay nadie?¡ - Exclamó Nevan, observando que su alrededor había cambiado. La atmósfera estaba cargada y el cielo, que ya era oscuro en aquel lugar, tomó un tono rojizo.
- ... ¿Una chica? Nunca tendré alguien a quien enseñar... - Dijo una voz algo aguda.
Nevan se giró y vio una sombra, que se convirtió en una persona. Un hombre mayor, de pelo blanco desordenado y caminaba muy encorvado, más incluso que Edward.
- Pero... ¿Por qué no me vas a enseñar? Preguntó inocentemente Nevan, esperando alguna pista de aquel tipo.
- Vosotras no pensáis igual. Sois diferentes a nosotros. No existen una mujer y un hombre exactamente iguales.
- Pero... No existe nadie igual a nadie, ¿no?
- Eso crees ahora, porque eres un ser simple. Un simple humano. Fácil de copiar. Actualmente tengo miles de copias humanas creadas artificialmente. Creerás que es imposible, pero no soy alguien que quiera hacértelo creer.
- Entre esas copias... Hay mujeres?
- ...
- ¿No?
- ... No.
- Entonces lo que dices es cierto. - Contestó Nevan, sonriendo al hombre.
- Un segundo... ¡Has aprendido algo de mí! Siendo como eres, podrías ser un espécimen perfecto!
- Podría decirle cómo son las mujeres.
Los ojos del señor se iluminaron. Tras ver que ella no era normal, probó a entender lo que Nevan le iba a decir. Eso pensaba él.
- Acércate un poco más. No nos gustan las conversaciones a mucha distancia. - Ordenó Nevan.
Costó trabajo. Parecía que nunca había hablado con una mujer. Finalmente consiguió acercarse.
- ¿Sabes? Yo específicamente no sabría por donde empezar. - Comenzó Nevan - Podría enseñarle lo que es un... Súcubo.
Nevan fue muy rápida y astuta. No hubo tiempo para reaccionar antes de caer en la trampa del demonio. El científico cayó desplomado, preso del hechizo. El cielo perdió el tono rojizo y Nevan se encontraba en la Isla de nuevo. Había superado la prueba, que debería haber sido una batalla contra aquel hombre, pero ella lo arregló de otra manera. A su manera. Con la palabra y argumentos... Que engañan.
Pero... ¿Qué pasó en la prueba de Bart Chill?
Se escuchó un gran sonido, como si de gas a presión se tratase. Bart intentaba distinguir algo a su alrededor, y se percató de que se estaba formando una figura de vapor. De vapor rojo.
- Ssssssufre... - Se pudo entender como un susurro en voz alta de la nube rojiza.
- ¿Y qué hago yo ahora con esto? ¡No se le puede pegar!
Bart intentó atizar golpes al aire. No funcionaban. Muy armado que estaba, con toda esa armadura, y no podía hacer nada.
En uno de esos golpes, cuando vio bastante humo agrupado, simplemente explotó al contacto. La onda expansiva fue suficiente para tirar al suelo al guerrero armado.
Esto ocurrió unas cuantas veces. La armadura estaba ya un poco resentida, pero finalmente Bart utilizó un método bastante simple para vencer a aquella masa incorpórea. Se concentró y giró sobre sí mismo. El vapor se disipaba hacia los lados y parte de él subía irremediablemente, como si de un tornado se tratase. Llegó un momento en el que ese vapor estaba tan disperso que no pudo volver a juntarse. Bart había ganado, sin golpear a su enemigo. Pensando un poco cómo debes actuar, puedes superar dificultades. Sin embargo, Nevan encontró a Bart tirado en el suelo, mareado tras dar tantas vueltas.
¿Y Zero? ¿Cómo lo habrá pasado?
El mago no tuvo un rival fácil.
- Mi nombre es Buri Correcaminos. Y tú no pareces muy atlético, eh?
- Me lo han dicho varias veces.
- Te echo una carrera. El primero que mate al otro, ¡gana!
Con esa exclamación, ese joven desapareció de la vista del mago para aparecer detrás suya, dejando un golpe por el camino en el estómago de Zerofrost.
- ¡No se ha visto! Eres lento, ¿eh?
- ¡Tú sí que vas a ser lento! - Contestó muy molesto el mago.
Buri volvió a desaparecer, pero esta vez un círculo de hielo lo hizo desviarse. Acabó su carrera lejos del mago.
- ¡Eso es trampa! ¡No pienso romper el hielo! Jaaaa, ja, ja. - Reía Buri su propia broma.
Hay que tener las propiedades muy claras. Zero las tiene.
El mago empezó a correr, a alejarse más de aquel chico. Él, dejándole un poco de ventaja, salió un poco después hacia él, intentando asestarle un golpe por las espaldas, pero Zerofrost se autocongeló en un bloque de hielo enorme. Buri intentaba frenar, pero aquel suelo que Zero había pisado estaba congelado, y resbalaba. El resultado fue un Correcaminos estampado contra el bloque de hielo. Zerofrost se descongeló y se reencontró con Nevan y Bart, que ya había vuelto en sí.
¿Qué más? ¿Cómo les fue a los demás? Eso lo veremos la próxima semana, que hoy ya he sacado mucho tiempo para escribir, y tengo exámenes!!
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