miércoles, 24 de diciembre de 2014

Especial Navidad con Edward Yolag!

Navidad, esas fechas donde muchísina gente se siente alegre, y cuando todas las personas deberían estar contentas. Un nuevo año se aproxima, y eso simboliza una "nueva vida", o los propósitos que algunos se hacen para el año siguiente los hacen cambiar.

Sin embargo, como buen especial de Navidad en este mi blog, comienzo una historieta con los personajes que ya conocemos. Espero que la disfruten.

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25 de diciembre. Navidad. Todos están revueltos por las calles, disfrutando de estas fechas tan señaladas. La plaza está a rebosar, con un gigantesco cono iluminado en el centro, haciendo las veces de árbol navideño. Aunque haya tantísima gente en las calles, puedo distinguir a dos personas cerca de ese árbol. Edgar y Liza están allí, descansando de un tranquilo paseo por las calles de la ciudad.

La casualidad siempre juega con los encuentros.

Paulina también había pensado lo mismo: Dar una vuelta por las iluminadas calles en el oscurecido cielo. Pero estaba sola. Ese era su gran pesar este año: Pasar la Navidad sin compañía.

Los tres personajes se encontraron. Saludos cariñosos y conversaciones cortas tuvieron lugar hasta que se lanzó la pregunta clave.

"¿Con quién pasarás estas navidades?"

Paulina cambió el rostro involuntariamente. Sentía muchísima vergüenza de su situación, pero no mintió. Les dijo que las pasaría sola.

Sus amigos (y yo también) estaban atónitos. ¿Cómo una chica como ella no tenía compañía? La intentaron animar. Edgar y Liza la invitaron a dar un paseo con ellos. Por lo menos eso aliviaría la mala situación de Pau.

Hasta yo habría intervenido en la conversación para proponerle a Paulina que pasara la Navidad conmigo, pero me faltó valor para hacerlo.

Ellos continuaron el paseo por las calles interiores, algunas bastante estrechas. Tuve un poco de miedo, pues si me descubrían tendría que dar muchas explicaciones, y no estaba preparado para darlas. Con mucha cautela, los seguí, hasta que volvieron a la plaza. Allí se detuvieron nuevamente. Había mucha gente frente al balcón que daba al reloj. Alguien estaba en la repisa de aquella ventana.

Nunca te dejes llevar por la desesperación.

Un hombre joven acababa de asesinar a su pareja. De esto me informé al día siguiente, así que yo estaba tan extrañado de aquello como cualquier otro. Un suicida arruinando la noche navideña. No quiso darle tiempo a los servicios de policía, bomberos, etcétera para prepararse, y se lanzó con un grito. El gentío estaba alborotado. Algunos gritos angustiosos del público y... El hombre cayó en los brazos de otro muy fuerte, que pudo salvar su vida. Un acto heroico, que fue de gran alivio y satisfacción para el público. ¿A que no adivináis quién era ese hombre tan fuerte como para salvar a ese otro? Era Bart Chill. Paulina, Edgar y Liza no se lo creían. Fueron hacia él y lo felicitaron. El suicida no estuvo muy contento, ya que la policía lo detuvo instantes después.

Bart había quedado con un grupo aparte de mujeres, así que no tuvo mucho tiempo para hablar, pero aún así fue una experiencia increíble ver tal cosa en este día.

Se acercaba la hora de irse. Paulina se despidió de Liza y Edgar. Ellos intentaron que se quedase, pero Pau es muy decidida y no se dejó convencer. Ella tomó camino hacia su apartamento. Yo hice una llamada a un compañero mío mientras intentaba seguir a Pau. Perdí de vista a los otros dos tras la despedida.

Tienes un guardián. ¿O quizás más de uno?

Cuál fue mi sorpresa al ver que Paulina, entrando a su portal, estaba siendo molestada por un par de hombres. Dos hombres que no estaban celebrando estas fiestas. Pau no es una chica que se deje molestar, pero se ahorró pegarles una paliza a los dos tipos. No tenía esos ánimos. Fue en ese entonces que la pillaron desprevenida y la inmovilizaron entre los dos contra el suelo. Ella se arrepintió de no haberles dado una buena tunda en su debido momento. Suerte tuve del viento, que hizo que la puerta no se cerrase bien y pude entrar. Los dos vándalos me miraron a mí, y uno de ellos intentó atacarme. Ese fue el momento perfecto para Pau, que se pudo deshacer del otro. Yo atraje hacia fuera del portal al que quedaba, que venía a por mí. Estaba acorralado, pero él me vio más débil e intentó tumbarme. Falló el golpe. No se esperaba que me agachase con tal facilidad. Lo tumbé desequilibrando sus piernas.

Paulina se sorprendió muchísimo al verme. Me dio las gracias enormemente. No quiso pensar qué habría pasado si yo no llego a estar allí. No tuve que proponerle nada. Ella me invitó a su casa. Yo acepté encantado, pues yo también estaba solo esta navidad.

Mientras tanto, la llamada que hice antes dio sus frutos. Esta parte me la contó Zero, que fue a quien llamé. No creí que fuese a funcionar, pero... Misteriosamente, la magia de la Navidad hizo de las suyas.

Edgar y Liza estaban volviendo por una calle. Estaba vacía, ya era muy tarde. Ambos se quedaron de piedra cuando una farola se apagó cuando pasaban por debajo de ella. Menudo susto. Pero eso lo que provocó fue que se dieran un abrazo bastante fuerte. Ambos enrojecieron (A Liza se le notaba más, aunque esto me lo haya contado alguien que observaba a varios metros de distancia).

Lo más gracioso fue cuando, sin previo aviso, un muérdago cayó enfrente de la pareja. Fue una situación difícil. Los dos se quedaron mirando aquel objeto que había caído. Recordaban la tradición de besarse bajo el muérdago, por supuesto. Pero... ¿La llevarían a cabo en ese momento?

Las palabras son como la llave a tus pensamientos.

"Vale, nos besamos si alguna vez nieva aquí"

Eso dijo Edgar. No pudo hacer otra predicción mejor. Liza creyó que no iba a tener que hacerlo, pues nunca había nevado en aquella ciudad. Pues justo al terminar esas palabras, comenzaron a caer copos de nieve. Incrédulos los dos, no tuvieron más remedio. Esas palabras fueron las que impulsaron a Edgar y Liza a besarse bajo la nieve que caía.

Zerofrost lo tuvo difícil para contenerse y no gritar de alegría. Tanto tiempo que habían estado saliendo esos dos y aún no había nada. Ahora, por fin hay algo. Un poco de esperanza en esa relación, aunque sólo sea un beso de muérdago.

Hola. Soy Edward Yolag. Os relato mis navidades porque he estado reflexionando sobre mí mismo. Mi "hija" Nevan está por ahí de fiesta, probablemente robándole el alma a algún incauto. Gerald... Me pregunto dónde estará. Y yo... Acabé en casa de Paulina. Aquí habéis visto claramente (o sutilmente, no sé cómo lo interpretaréis) cómo soy. No tengo valor para hablar con vosotras, chicas, porque... Nada, no me entiendo a mí mismo. Paso desapercibido casi siempre, salvo cuando tengo que ser importante para algo en especial. Y no quiero entrometerme, pero si lo hago, no lo hago directamente, sino que otra persona lo tiene que hacer por mí. Este soy yo, alguien que a pesar de todas estas características, a mi modo de ver, negativas, desea lo mejor para todos aquellos que le rodean. No soy alguien que busque mucha fiesta, pero si otros lo pasan bien así, yo lo disfrutaría sin duda. He decidido plasmar estos pensamientos aquí para sentirme mejor conmigo mismo. Así ha sido. Aunque sea un viejo aburrido, quiero ver que vosotros aún lo pasáis genial. A lo mejor es por eso que subo cosas a este blog. Me siento muy bien, y espero que vosotros también estéis muy felices estas festividades navideñas. Me despido de vosotros. En dos meses aproximadamente cumpliré 69 años. Pero eso... No es interesante, supongo.

Disfrutad con lo que tenéis, que es lo que os ha regalado la vida. Hasta la próxima, lectores. Espero que os haya entretenido este relato de navidad.

By: Edward Yolag.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Informativo 13 Diciembre 2014

Les informo que el coseno de alfa y la doble tangente de beta (Es decir, examen de matemáticas que durará 3 horas) me impidieron concentrarme para escribir este capitulo de hoy de MdL. Espero me disculpen. Y ahora la mala noticia de verdad...

No podré continuar a un ritmo regular lo que empecé como episodio cada sábado. Ni siquiera habrá alguna nueva serie, sino historias sueltas, aleatorias, como dice el título del blog. La semana que viene es la última semana de clases para mí antes de navidades, así que espero tener tiempo suficiente para compensaros el sábado próximo con un capítulo extra. Podré hacer dos capítulos? Me propongo ese reto, y espero conseguirlo, me veo capaz. Pero eso es. No habrá series, simplemente relatos cortos, lo que yo veo como una mejora, pero cada uno tiene su punto de vista.

Un saludo a todos lectores y gracias por su paciencia y atención! Sois unos grandes!

sábado, 6 de diciembre de 2014

MdL #16: Nevan, Bart, Zero vs Maldición

Habíamos quedado en el episodio anterior que todos habían sido separados en el mismo lugar. Un poco extraño, ¿verdad? ¿Cómo pueden desaparecer personas frente a tus propios ojos? Eso fue debido a esas fantasmagóricas figuras de mujer, y su maldición. La forma de librarse de ella es superar la prueba que os ponen. Parece que sólo una persona la superó: Jessica.

- ¡Oye! ¡¿Por qué no hay nadie?¡ - Exclamó Nevan, observando que su alrededor había cambiado. La atmósfera estaba cargada y el cielo, que ya era oscuro en aquel lugar, tomó un tono rojizo.

- ... ¿Una chica? Nunca tendré alguien a quien enseñar... - Dijo una voz algo aguda.

Nevan se giró y vio una sombra, que se convirtió en una persona. Un hombre mayor, de pelo blanco desordenado y caminaba muy encorvado, más incluso que Edward.

- Pero... ¿Por qué no me vas a enseñar? Preguntó inocentemente Nevan, esperando alguna pista de aquel tipo.
- Vosotras no pensáis igual. Sois diferentes a nosotros. No existen una mujer y un hombre exactamente iguales.
- Pero... No existe nadie igual a nadie, ¿no?
- Eso crees ahora, porque eres un ser simple. Un simple humano. Fácil de copiar. Actualmente tengo miles de copias humanas creadas artificialmente. Creerás que es imposible, pero no soy alguien que quiera hacértelo creer.
- Entre esas copias... Hay mujeres?
- ...
- ¿No?
- ... No.
- Entonces lo que dices es cierto. - Contestó Nevan, sonriendo al hombre.
- Un segundo... ¡Has aprendido algo de mí! Siendo como eres, podrías ser un espécimen perfecto!
- Podría decirle cómo son las mujeres.

Los ojos del señor se iluminaron. Tras ver que ella no era normal, probó a entender lo que Nevan le iba a decir. Eso pensaba él.

- Acércate un poco más. No nos gustan las conversaciones a mucha distancia. - Ordenó Nevan.

Costó trabajo. Parecía que nunca había hablado con una mujer. Finalmente consiguió acercarse.

- ¿Sabes? Yo específicamente no sabría por donde empezar. - Comenzó Nevan - Podría enseñarle lo que es un... Súcubo.

Nevan fue muy rápida y astuta. No hubo tiempo para reaccionar antes de caer en la trampa del demonio. El científico cayó desplomado, preso del hechizo. El cielo perdió el tono rojizo y Nevan se encontraba en la Isla de nuevo. Había superado la prueba, que debería haber sido una batalla contra aquel hombre, pero ella lo arregló de otra manera. A su manera. Con la palabra y argumentos... Que engañan.

Pero... ¿Qué pasó en la prueba de Bart Chill?

Se escuchó un gran sonido, como si de gas a presión se tratase. Bart intentaba distinguir algo a su alrededor, y se percató de que se estaba formando una figura de vapor. De vapor rojo.

- Ssssssufre... - Se pudo entender como un susurro en voz alta de la nube rojiza.
- ¿Y qué hago yo ahora con esto? ¡No se le puede pegar!

Bart intentó atizar golpes al aire. No funcionaban. Muy armado que estaba, con toda esa armadura, y no podía hacer nada.

En uno de esos golpes, cuando vio bastante humo agrupado, simplemente explotó al contacto. La onda expansiva fue suficiente para tirar al suelo al guerrero armado.

Esto ocurrió unas cuantas veces. La armadura estaba ya un poco resentida, pero finalmente Bart utilizó un método bastante simple para vencer a aquella masa incorpórea. Se concentró y giró sobre sí mismo. El vapor se disipaba hacia los lados y parte de él subía irremediablemente, como si de un tornado se tratase. Llegó un momento en el que ese vapor estaba tan disperso que no pudo volver a juntarse. Bart había ganado, sin golpear a su enemigo. Pensando un poco cómo debes actuar, puedes superar dificultades. Sin embargo, Nevan encontró a Bart tirado en el suelo, mareado tras dar tantas vueltas.

¿Y Zero? ¿Cómo lo habrá pasado?

El mago no tuvo un rival fácil.

- Mi nombre es Buri Correcaminos. Y tú no pareces muy atlético, eh?
- Me lo han dicho varias veces.
- Te echo una carrera. El primero que mate al otro, ¡gana!

Con esa exclamación, ese joven desapareció de la vista del mago para aparecer detrás suya, dejando un golpe por el camino en el estómago de Zerofrost.

- ¡No se ha visto! Eres lento, ¿eh?
- ¡Tú sí que vas a ser lento! - Contestó muy molesto el mago.

Buri volvió a desaparecer, pero esta vez un círculo de hielo lo hizo desviarse. Acabó su carrera lejos del mago.

- ¡Eso es trampa! ¡No pienso romper el hielo! Jaaaa, ja, ja. - Reía Buri su propia broma.

Hay que tener las propiedades muy claras. Zero las tiene.

El mago empezó a correr, a alejarse más de aquel chico. Él, dejándole un poco de ventaja, salió un poco después hacia él, intentando asestarle un golpe por las espaldas, pero Zerofrost se autocongeló en un bloque de hielo enorme. Buri intentaba frenar, pero aquel suelo que Zero había pisado estaba congelado, y resbalaba. El resultado fue un Correcaminos estampado contra el bloque de hielo. Zerofrost se descongeló y se reencontró con Nevan y Bart, que ya había vuelto en sí.

¿Qué más? ¿Cómo les fue a los demás? Eso lo veremos la próxima semana, que hoy ya he sacado mucho tiempo para escribir, y tengo exámenes!!

sábado, 29 de noviembre de 2014

MdL #15: Fantasmas y Jessica!

Llegaron finalmente a la Isla Sin Nombre a la tercera semana de viaje en barco. Era una isla bastante pequeña en cuanto a superficie. Lo más notable era lo poco cuidado del suelo y la especie de iglesia que había en el centro. Por lo demás, nada.

Había un pequeño puente de tablas que hacía las veces de puerto. Sólo había un bote viejo flotando allí. Todos bajaron rápidamente del barco y, finalmente, pisaron la Isla.

- Esto es la Isla Sin Nombre? - Preguntaba Bart.
- Pues vaya decepción, no? - Continuó Lucas.
- Un poco deprimente. - Dijo Lan.

Así era. No cumplía las expectativas de ninguno de los presentes. No tuvieron problemas en fijarse de que alguien había aparecido por la puerta de la iglesia.

Tenía aspecto de mujer, con cabellos larguísimos y puntiagudos color morado. Vestía un vestido largo blanco desgastado por la parte de abajo, que se había tornado marrón por el uso y el roce con el suelo. En cuanto se dio cuenta de que había visitantes, quedó bastante sorprendida. Su piel era también blanca como el vestido.

- Un fantasma? - Preguntaba Nevan a Edward.
- No. - Contestó Bart - Es ella.
- Bart, por fin la has encontrado, venga, ve a por ella! - Animó Edward.

Bart salió el primero a saludar a Jessica, pero algo pasó. Justo después de que ella saludase amablemente, se hizo de noche de repente.

- Uy! Habéis llegado en mal momento. Escondeos o algo! Que vienen! - Avisó nerviosa Jessica, volviendo adentro de la iglesia y cerrando la puerta.
- Pero qué... - Intentó decir Bart, pero entonces vio lo que estaba sucediendo.

Fantasmas! Todos tenían forma de mujer y eran muy parecidas a la vestimenta que llevaba Jessica. Ella las estaba engañando pareciendo una de ellas. Había olvidado decir que Jessica Svarti es una maestra del disfraz.

Todos estaban preparados para enfrentarse a ellas, pero cada vez eran más. No pudieron hacer nada por la siguiente razón: Antes de darse cuenta, los habían separado.

Todos estaban en el mismo lugar, pero estaban solos. No tenían compañía. Tampoco había más fantasmas.

Edward, Nevan, Bart, Zero, Gerald, Lucas, Lan e Iris. Todos separados. Hasta ahora habían estado siempre juntos. Qué ocurrirá?

sábado, 22 de noviembre de 2014

Informativo: Estado actual de MdL

Como habrán podido comprobar, la semana pasada no pude subir un nuevo episodio de MdL, ni hoy tampoco. La razón es que he estado muy muy MUY ocupado y no he tenido tiempo para continuar los episodios. También me quedé sin capítulos de reserva, con lo qur, desgraciadamente, no hubo capítulo.

Pedir perdón por esto que no avisé salvo por Twitter.

También decir que se me ha ocurrido la base para la nueva serie, que tendrá que ver con el juego que más me ha encantado: Ragnarok Online.

Hay que adelantar que los personajes cambiarán un poco. Pero los nombres serán iguales.

Y MdL aún no se ha terminado! Quedan cosas por hacer y terminar!

sábado, 8 de noviembre de 2014

MdL #14: Hay que conseguir un barco!

Ya han llegado a Maressia Nevan, Bart, Edward, Gerald, Zero, Iris, Lan y Lucas. Fueron todos juntos directamente a los muelles, para conseguir lo más importante: El barco. Sin un barco no llegarían a la Isla Sin Nombre nunca. Hablaron con los dueños del muelle. Dos hombres barbudos, uno pelo blanco otro cabello negro, a juego con su vello facial, que era idéntico pero de distinto color.

- Un barco? Pues ya podéis ser ricos, porque con tantos barcos perdidos ya casi no quedan. Además, sois muchos para un navío pequeño. - Explicó el de barba blanca.
- Je, mira sus pintas. Seguro que no tienen ni para comer. - Añadió el de barba negra.
- Oye! - Intentó decir Iris, pero fue interrumpida por otra voz familiar.

- Perdonen. Me recuerdan?
- Es el hombre que nos encontramos en el tren! - Dijo Nevan sorprendida.
- En efecto. Permítanme presentarme. Me llamo John Guidewalker. Sabía que llegaríais hasta aquí. Yo compraré el barco por ellos.
- En serio!!?? - Algunos del grupo exclamaron muy sorprendidos.

- Un momento. Adónde van a ir? - Preguntó el de barba blanca.
- A la Isla Sin Nombre. - Contestó Lan.
- Qué!? Ni hablar. No os daremos el barco para perderlo, aunque nos paguen todo el oro que quieran. - Protestó el barba negra.

Discutieron largo rato intentando convencerlos. Que si no había nadie dispuesto a manejar un barco hasta allí, que los que van a la Isla no vuelven... Iris no dijo nada sobre su amnesia ni que había vuelto de la Isla. Simplemente por si eso causaba problemas. Sólo lo sabían Edward, Nevan y ella misma.

- Y si les demostramos que podemos ser los mejores que han ido hasta allí? - Propuso Bart.
- Venga. Si ustedes nos consideran cualificados para ir a esa Isla de la cual no ha vuelto nadie, nos dejarán comprarle el barco. - Intentó negociar Edward.

Increíblemente, aceptaron el reto. Querían saber quienes estaban tan locos como para aventurarse allí sabiendo que igual no salen vivos.

Por quién empezamos?

- Tú eres un anciano. No podrás sobrevivir a una pelea contra una criatura marina. - Dijo el Barba Blanca.
- Intentad golpearme. Vosotros dos. A la vez.

Los dos barbudos aceptaron la propuesta e intentaron golpear a Edward. Jamás consiguieron tocarle, ni utilizando los trucos más sucios como patadas bajas o atacando por las espaldas. Simplemente el viejo desaparecía ante sus ojos pronunciando palabras extrañas.

- Os parezco débil? - Preguntó Edward tras dejar bastante cansados a ambos - Pues estáis en lo cierto, pero no me pueden tocar. Soy casi intocable. Es una técnica antigua, señores.

Turno de Nevan.

- La chica esta, muy guapa y todo eso, pero... Puede hacer algo útil? - Retó el Barbas Negras

La respuesta no se hizo esperar. Nevan blandió rápidamente su látigo que cogió del sótano en Honimi y atrapó al Barba Negra. Lo atrajo hasta ella y lo hechizó. El hombre cayó desmayado ante el súcubo.

- Oye! No nos lastiméis! - Gritaba Barbas Blancas.
- No, si estoy bien. Muy bien, diría yo. - Dijo Barbas Negras levantándose. - Acabo de ver el paraíso.
- Déjate de rollos y pasa al siguiente. - Protestó Barbas Blancas.

Bart Chill.

- A este no hace falta hacerle pruebas, no? - Dijo nervioso el Barbas Blancas tras contemplar las dimensiones de Bart.
- Este está preparado para todo. Siguiente.

Lucas es el siguiente.

- Se te ve buena cara. Qué sabes hacer? - Preguntó Barbas Blancas.
- Ves aquella gaviota? - Preguntó Lucas.
- Sí.

Lucas lanzó su bumerán hacia el mar. Sacó rápidamente su arco y una flecha y acertó el disparo a la gaviota al vuelo. El bumerán en la vuelta golpeó a la gaviota y la trajo a los pies de Lucas. Un auténtico show de habilidad que dejó a ambos boquiabiertos.

- Siguiente. Este tipo está muy preparado. - Dijo Barbas Negras.
- Todos están muy preparados. - Añadió Barbas Blancas.

Ahora va Gerald.

- El chico este es el más pequeño. Qué haces? - Preguntó Barbas Negras.
- Coleccionar animales.
- ... Eh? Preguntó Barbas Blancas.

Lo mejor fue la cara que pusieron cuando vieron la "colección" de Gerald Paul. Sacó garras de sus manos, sus piernas se transformaron en las de un canguro, cambió su boca por un pico, y después de todo eso, volvió a su forma humana normal.

- Es un monstruo! - Exclamó Barbas Blancas.
- Pues le dejamos, verdad? - Preguntó Barbas Negras.
- Exacto.

Zerofrost.

- No pareces muy atlético, eh? Cómo podrías escapar de algo muy rápido? - Cuestionó Barbas Blancas.

Zerofrost formó del aire un muro de hielo sin apenas esforzarse.

- Otro paranormal. Pase. - Dijo Barbas Blancas.
- Qué gente! No hay nadie normal! - Exclamó Barbas Negras.

Iris Coco fue llamada.

- Tú qué sabes hacer, señora? - Preguntó Barbas Negras.
- Esto... Tocar el piano? - Contestó dudosa Iris.
- Pero algo que funcione en el viaje. - Aclaró Barbas Blancas.
- Pues no sé... Puedo ver las estrellas. - Volvió a contestar Iris.
- Yo también puedo ver estrellas por la noche! No pierdas el tiempo! - Se enfadaba Barbas Negras.

- Ella es nuestra guía de navegación. Conoce la posición de las estrellas. No se expresa muy bien. - Puso Edward de excusa.

- Bueno... No nos gusta nada, pero nadie va a ir con vosotros a esa Isla. Por eso nada más, pase.

Y sólo falta Lan.

- Eres de Honimi, verdad? Se ve en tus ojos. - Dijo Barbas Negras.
- No la reconociste? - Preguntó Barbas Blancas a Barbas Negras - Es Lan!! La última campeona de lucha de Kitami! Qué haces viajando hasta allí?
- Estoy entrenándome. Supongo que habrá buenos retos en esa Isla.
- Lo siento por ti. Si vas, no podrás entrar al siguiente torneo el año que viene, pues no habrás vuelto. - Advirtió Barbas Blancas.
- Estoy lista para entrar allí. Y voy a salir de allí para acabar la guerra de Kitami.

Llena de determinación, la dejaron pasar. Todos estaban listos. Se despidieron de John, agradeciéndole el pagar el barco. Ambos hombres barbudos lamentaban la partida de aquellos aventureros. No volverían a ver gente tan... Anormal. Aunque Barbas Blancas tenía esperanzas, pero pocas, de que volviesen. Así zarparon los ocho integrantes del grupo. Sin olvidar lo último que les dijo John:

"No tengáis miedo de los fantasmas. Podéis contra ellas."

Aún me pregunto qué querrá decir.

sábado, 1 de noviembre de 2014

MdL #13: La esperanza y la luna

Ya en casa de Frank Dogs...

- Pau. Estás bien? Qué ha pasado? Qué has averiguado?
- ...
- Paulina, por favor. Cuéntame qué ha ocurrido. Seguro que te encontrarás mejor tras decírmelo.
- ... He matado al viejo.
- Por eso estás tan preocupada?
- No he matado nunca a nadie! Es que no sientes nada!?
- ...
- No tienes corazón.
- Mi corazón me lo arrebataron esos tipos.

Paulina abrió mucho los ojos y recordó muchas cosas de golpe. La historia de Frank Dogs, y la suya propia. Su padre mató a su madre, la organización mató a la mujer de Frank. Hizo una relación entre esos dos sucesos en cuestión de segundos y rompió a llorar de nuevo.

- Paulina, cálmate. Ya ha pasado. No puedes hacer nada para cambiar aquello que hiciste. Pero puedes buscar una forma de sentirte mejor. No podrás cargar con esa culpa todo lo que te queda de vida.

Pau seguía sollozando, pero con menos intensidad. Las palabras de Frank sonaban armoniosas en su cabeza, aunque no pudiese pensar con claridad. Recordó de nuevo a sus padres. Era todo demasiado duro, que superaba a Paulina.

- Por qué? Por qué la vida tiene que ser así? - Chillaba Paulina para desahogarse en cierto modo

Frank la abrazó, intentando que parase aquella incómoda escena, donde no sabes cómo ayudar al que se siente dolido. En parte, esto funcionó. Pau estaba poco a poco mejorando su situación mental. Cuando ya todo estaba casi como antes, llamaron al timbre.

Cuando abrieron la puerta, apareció una mujer. Era alta, de cabellos largos y castaños, casi negros. Tenía una mirada inteligente, que no se trataba sólo de fachada.

- Te están buscando. Frank, verdad? - Pronunció la mujer.
- Quién la envía? - Contestó Frank, precavido.
- Me envío yo misma. Liza Carr, encantada.
- Un segundo, yo a tí te conozco! - interrumpió Paulina en la conversación.
- Paulina? Qué casualidad! Conoces a Frank? - Preguntó animada Liza.
- Sí! Estamos...

Frank apartó a Pau, haciéndola callar.

- Conoce a mi compañera?
- Por supuesto! Ella fue la que me animó justo antes de que me convirtiera en pequeña empresaria. Y mírame ahora, de las más altas en posición. - Contestó alegre Liza.
- En... Qué posición exactamente? - Preguntaba Frank cada vez más cerca de algo que le interesaba.
- Pues... La 16 creo. Uno más uno menos.
- Entonces me has venido a advertir?
- Sí, me lo encargó Edgar. Dijo que entre nosotros podríamos compartir información y tú podrás llegar al fondo del asunto.
- Ahora comprendo. Sólo los más poderosos en escala social pueden manejar los hilos. Esto es algo grande.
- No quiero ser una marioneta, así que estuve de acuerdo en contártelo. Una de las ubicaciones más importantes es el Hotel Loki. Suelen reunirse allí los llamados a las reuniones y nos comunicamos a través de un circuito cerrado de comunicación. Nadie puede saber quién es el que manda todo esto.
- Nadie salvo yo, verdad? Paulina! - Dijo Frank, llamándola - Ya puedes decir lo que quieras, no te enfades conmigo! Tenemos nuevo punto interesante!
- Por cierto, yo nunca estuve aquí ni conocéis mi nombre, eh?
-Entendido. Siga adelante. Muchas gracias. - Se despidió Frank.


Mientras tanto, volviendo al otro grupo, camino a Maressia, ya se hizo de noche.

Iris estaba fuera de la tienda de campaña. Nevan también estaba fuera, pero ella no duerme, con lo que resultaba normal. Ambas estuvieron hablando.

- Qué haces, Iris? No duermes? - preguntó Nevan.
- Nevan! Qué susto! - Dijo sobresaltada Iris.
- Uy, perdona. No duermes?
- Yo siempre me quedaba mirando la luna por las noches cuando era pequeña. Hasta que me podía el sueño. En ocasiones hablaba con ella.
- Hablar? Con la luna?
- Sí. Le preguntaba cosas, como: "Qué hago yo ahora?" o "Encontraré a mi amor pronto o tarde?" Esas cosas. - Reía levemente Iris, recordando su infancia.
- Vaya, tenías imaginación.
- Un día me contestó.
- Qué!?
- Me dijo que lo que debía hacer era proteger los astros.
- No es posible. Seguro que no lo imaginaste? Un momento, tú no tenías amnesia?
- La luna me lo ha recordado. He recordado quién soy. Soy Iris Coco, una Protectora de las Estrellas.
- En serio recobraste la memoria? Fantástico!
- Pero hay algo que no recuerdo. No tengo ningún recuerdo de La Isla Sin Nombre...
- Pero si es adonde vamos!
- Yo estuve allí, y por algún motivo salí viva, aunque con amnesia.
- No recuerdas nada de nada?
- Ni siquiera una pista. Pero por lo menos ya sé lo que tengo que hacer. Volver allí y descubrir qué es lo que debo hacer en ese lugar. Voy a descansar un rato.
- Bueno, me alegro de que ya estés bien con tu memoria. Que descanses.

Mañana sería un día movidito. Qué harán nuestros aventureros en Maressia? Paulina va a necesitar tiempo para volver a actuar, así que... Maressia en el siguiente episodio! Hasta la próxima!