martes, 21 de abril de 2015

Extra: "Mimi, la Guillotina" (Primer premio prosa XIII concurso literario IES Fernando de los Ríos)

(Aquí tenéis una de mis mejores obras según mi opinión, ya que fue esta la que presenté al XIII Concurso literario del IES Fernando de los Ríos y ha quedado ganadora en la categoría de prosa o narrativa. Estoy bastante contento en cómo sigo mejorando día a día mi forma de expresarme, pese a que aún me detecte mis errores. Espero que disfruten de esta historia, a la que más tiempo y dedicación me ha tomado hacer y se han notado los resultados. Gracias lectores!!)

Mimi subía las escaleras hacia su triste destino acompañada por un guardia. Las lágrimas caían por sus ojos. El guardia intentaba forzar una expresión neutra, pero en realidad se sentía apenado por lo que estaba a punto de suceder. En cuanto subieron a la plataforma, colocaron a la pequeña en el lugar que le iba a corresponder: La guillotina.

"Dos días antes...

Emily o Mimi, los dos nombres son válidos, estaba paseando tranquila en su bicicleta. Su cabello castaño y sus dos coletas sujetadas por un par de adornos morados eran zarandeados por el viento. Su cara con expresión risueña, sintiéndose libre cada vez pedaleando más rápidamente. Ojos azules claros, muy abiertos. Una pequeña niña de doce años aún ingenua, pero bastante inteligente para su edad.

En un descuido, Emily atropelló al hijo de uno de los mandatarios del pueblo con su bicicleta. Este suceso le iba a costar muy caro a la niña. Ella había pedido disculpas, pero... No iba a ser suficiente. La mandaron ejecutar en dos días en la guillotina porque había lesionado a la víctima del atropello."


Mimi rompió a llorar en el momento que atraparon su cabeza entre los maderos. El verdugo procedió a formular la pregunta de siempre: "¿Cuál es tu último deseo, niña?"

Había mucha gente en la plaza. Más de la habitual en una ejecución rutinaria. Algunos estaban ansiosos de contemplar la caída de esa hoja enorme de acero, otros, rezaban en silencio para que, de una forma u otra, salvasen a la pobre criatura que apenas había vivido.

El deseo de la niña fue que su abuelo, el único familiar suyo que se encontraba en el pueblo, le contara una última historia. Ella estaba segura de que sería la mejor de todas.

Su abuelo acudió a la plataforma y empezó su relato, pero lo hizo en voz alta para que todo el público la escuchase.

- Te voy a contar la historia de... Tu corta vida. Empezó en la casa donde vives. Allí naciste tú. Yo estuve allí, tu abuela también y, por supuesto, tu madre. Es una pena que no lo recuerdes, pero tu madre era una bellísima persona. Ella tuvo que marcharse tras la muerte de tu abuela por motivos que... Mejor no te los cuento. Ya tienes suficiente sufrimiento, ¿no?

Parecían palabras extremadamente pesimistas por parte del abuelo de Mimi, pero él mismo ya había aceptado que su nieta iba a morir. Prefirió quitarle toda su inocencia de golpe el día de su muerte con este relato de tono grave. Su expresión era también triste, resignada ante lo inevitable. Emily continuaba sollozando.

- Tu padre fue encarcelado en un país extranjero, eso no ayudó a ninguno de los dos. Yo mismo cuidé de ti e intenté enseñarte desde los errores que yo cometí en el pasado. No estoy diciendo que haya fallado en educarte, sino que la fortuna no siempre nos sonríe ni el destino es tan predecible como lo imaginamos.

Mimi no quería creer las palabras de su abuelo. La entristecían cada vez más. ¿Esa era la última historia que le iba a contar su única familia? No le gustaba. Acababa de enterarse de que su padre estaba en la cárcel, su madre la había abandonado y su abuela había muerto. Toda la ingenuidad infantil se desvanecía de un plumazo ante tantas verdades. Emily lloraba a mares. Algunas personas del público querían de verdad insultar o golpear a ese viejo que hacía llorar a la niña. Sin embargo, ellos podrían ser los siguientes guillotinados si intervenían.

- Mira hacia arriba, Mimi. Tú vas a conocer el arma que te va a dar paso a la otra vida. Irás al cielo azul. Contémplalo.

La chiquilla obedeció, con sus ojos empapados en lágrimas, y vio que el cielo no era azul. Estaba cubierto de nubes. Su abuelo, viendo su cara de desconcierto, se ajustó su sombrero negro y recolocó su corbata del traje de los funerales. Se lo había puesto para esa ocasión.

- Habrás visto que hay muchas estrellas en el cielo por las noches, ¿verdad? Cada vez que uno de nosotros muere, una estrella desaparece. El universo se está volviendo más y más oscuro por momentos, y no es de extrañar por todas las cosas que ocurren y ocurrirán.

El abuelo volvió a mirar al cielo. Mimi también. Ante la sorpresa de todos, la niña estaba sonriendo, aunque sus ojos estuviesen aún húmedos. Ella agradeció haber pedido este último deseo. Su última voluntad.

- No puedo irme sin que sepas lo mucho que te quiero. Eres mi segunda hija. Pero ahora... Vas a morir a manos de esta pistola de rayos.

Eso dijo su abuelo, señalando la guillotina. Nadie entendió por qué la llamó "pistola de rayos". Quizás le quedaba sensibilidad y prefirió no nombrar la palabra "guillotina" para quitarle hierro al asunto.

- Mimi. Hasta aquí llega mi historia, pero no te quedes así. La enseñanza que te he dado es la que debes usar tú ahora. Esta pistola de rayos está en tu poder, así que no te lo pienses y... ¡¡Dispara ya!!

En el momento que fueron pronunciadas esas palabras, un rayo cegó a todos los espectadores. Nadie pudo creer lo sucedido. ¡Mimi había desaparecido! Los que querían ver el espectáculo se marcharon decepcionados por haber malgastado su tiempo. Los que querían ver a la niña salvarse estaban atónitos, pues sus oraciones habían dado resultado. El abuelo de Emily cayó al suelo de espaldas.

"¿Cómo ha escapado? ¡Es imposible!" Exclamaba el verdugo.

Sólo una persona sabe dónde y cómo escapó Mimi de su destino. Esa persona es ella misma, ahora viviendo en paradero desconocido. Su abuelo, tirado en el suelo de la plataforma, dijo antes de levantarse con dificultad:

"Mimi... Engañaste a la muerte. Has crecido mucho en poco tiempo..."


Bastantes años más tarde, una bicicleta con una carta atada a ella apareció en la puerta de aquel que fue atropellado. Esa carta ponía lo siguiente:

"Para el hijo del gobernador:
Espero que hayas tenido una vida acomodada estos largos años. Es probable que no te acuerdes de mí, entonces estarás extrañado por la bicicleta y esta carta de una desconocida. Soy Mimi, una chica que te atropelló por accidente con mi bicicleta cuando éramos pequeños. Si sigues sin recordarme, pregúntale a tus padres o incluso a los ancianos del pueblo. Pregúntales por la niña de la guillotina.

Pero ya no quiero recordar el pasado. Menos aún lo que sufrí en aquel lugar. Ese día me volví toda una mujer. Ya no era una niña. Fue muy difícil salir adelante, pero lo conseguí. Hoy estoy viva y sin problemas serios en los que preocuparme. Simplemente quería enviarte este mensaje: "Deja que tus hijos disfruten de su inocencia. La vida, como ya sabrás, no es fácil. Permite que ellos vivan felices, porque lo seguirán siendo aún cuando crezcan."

Mis más amistosos saludos.
Firmado: Mimi "La Guillotina".

El hijo del gobernador recordaba el atropello, pero no había estado al tanto de las consecuencias. La respuesta no se hizo esperar largo tiempo.

"Querida Mimi Guillotina:

Mi nombre es Hans Brushel. Recordé la bicicleta en cuanto la vi. Supuse que querías regalármela, así que encantado, acepto el obsequio. No supe hasta el día que escribo esta carta lo que te ocurrió aquel día. Debió ser terrible y siento lo ocurrido de verdad. Las leyes en aquel tiempo eran demasiado estrictas y algunas incluso ridículas. Ahora yo he heredado el gobierno de este lugar, y me encantaría que nos visitases. No sólo a mí, sino también a tu abuelo. Supongo que te sorprenderá, pero sigue con vida a sus ciento siete años. Espero que vengas pronto, porque celebraremos una gran fiesta en memoria de "La hija del rayo", pues así se ha llamado tu hazaña al escapar de la guillotina.

Me alegra que no me tengas rencor. De verdad pensé que nada bueno iba a estar escrito en tu carta, pero gracias, porque estaba equivocado. Tengo muchas ganas de conocerte, Mimi. Supongo que no somos amigos de la infancia, pero tampoco somos desconocidos ahora mismo.

Ansioso esperando tu venida,
Hans Brushel."

Mimi sacrificó su infancia y adolescencia, pero la vida fue la lección que mejor aprendió. Permítanme utilizar una cita de un joven conocido que da sentido a esta historia y a este final.

"Una lección sin dolor no tiene sentido. Eso es porque no puedes obtener algo sin sacrificar algo a cambio. Pero una vez que has soportado el dolor y lo has superado...
Obtendrás un corazón más fuerte que cualquier otra cosa.
Sí, un corazón de acero."
- Edward Elric, el alquimista de acero.

lunes, 13 de abril de 2015

Extra: Lynn, Princesa de Jade (Tributo a Vindictus)

(Hace pocos días algunos amigos y yo descubrimos un juego llamado Vindictus. La verdad es que ha sido muy de nuestro agrado. Un día mientras jugábamos, uno de mis amigos me dijo que tendría que hacer una historia sobre este juego para mi blog. Aquí la tienen, espero que la disfruten.)

Había que hacer los preparativos. Tres eran los mercenarios contratados para explorar las peligrosas ruinas ese día. Un largo viaje en barco hasta dicho lugar iba a ser lo que les esperaba.

Ya estaban los tres mercenarios subidos en el navío. Era un día soleado, con lo que no habría ningún problema de navegación. En cuanto zarparon los remeros, se despidieron de aquellos que los saludaban en el muelle, una mujer y dos hombres, uno anciano y otro joven.

Una vez en alta mar, comenzaron a conversar los mercenarios.

- Oye, a ti no te he visto en el puesto de mercenarios. ¿Quién eres? - Dijo Karok.

Karok es el más veterano de los tres mercenarios contratados. Es un hombre de piel oscura, muy musculado y mide dos metros y 25 centímetros. Tiene los cabellos muy cortos color negro y unos ojos marrones brillantes. Lleva un cestus como arma de puño.

- S-Soy Lynn. Encantada. No hace mucho que me convertí en mercenaria.

Lynn es una chica joven de muy baja estatura. Mide 1 metro y 40 centímetros. Lleva el pelo largo color negro con dos coletas que le llegan hasta los hombros. Sus ojos parecen muy oscuros, sin embargo, pese a que los demás no lo noten, son azules. Siempre va acompañada de su Guja, un arma de asta con terminación de espada. Apenas tiene músculos. Sin embargo, su delgadez la hace increíblemente ágil.

- Genial... Una novata... - Dijo suspirando Vella.

Vella es el punto intermedio entre Lynn y Karok. Ella mide 1 metro con 78 centímetros. Es pelirroja, con el pelo relativamente corto comparado con Lynn. Sus armas son dos espadas cortas, una en cada mano. Es una mercenaria muy versátil. Ofensiva y defensiva de forma equilibrada.

- Tú eres muy joven, ¿verdad? No tienes pechos apenas - Dijo riendo Karok.

Lynn se sonrojó.

- ¿¡Pero qué son esas preguntas!? - Le recriminó Vella.
- ¡Para romper un poco el hielo! Como tú estás bien dotada no te pregunto.
- Me vas a cabrear y podemos tener un problema - Amenazó Vella con el puño derecho cerrado.
- Relájate. Vamos a hablar un poco con la niña, que nos cuente algo - Sentenció Karok.
- No soy una niña... - Musitó Lynn.
- No te he escuchado. ¡Más fuerte!
- !N-No soy una niña! - Gritó Lynn, levantándose, aún intimidada por la presencia de Karok.
- Mucho mejor. Ahora la pregunta. ¿Por qué te hiciste mercenaria? No pareces muy cualificada a primera vista. - Comentó Karok.
- Pues... Fue por una promesa - Contestó Lynn, cerrando los ojos.
- ¿Una promesa a tu príncipe azul?
- ¡N-No!

Karok rió a carcajadas. Las reacciones de Lynn le resultaban muy graciosas.

- ¿Y vosotros? ¿Por qué sois mercenarios? - Curioseó Lynn.
- Yo no te voy a decir por qué, - Contestó rápidamente Karok - pero esta misión la acepté porque necesito el dinero cuanto antes.
- Yo... Por venganza - Respondió Vella.

Lynn palideció un poco. Ahora le daba miedo Vella. Karok le había resultado simpático.

- Qué fría eres, Vella. Normal que digan todos que eres lesbi...
- Ni se te ocurra acabar esa palabra. - Interrumpió Vella apuntando con una espada a Karok. Lynn se estremeció.
- ¡Cómo se pone! Está bien, ya te dejo tranquila.

Entre estas y otras peripecias, consiguieron llegar en pocas horas más a las ruinas. Ya habían sido exploradas varias veces, pero quedaba una parte. Quedaban kóbolds liderados por su jefe de guerra. El último que faltaba por aniquilar.

Habían planeado una estrategia durante el viaje. Lynn distraería al principio al jefe de guerra mientras Karok carga su ataque del Big Bang y Vella se encargaría de los kóbolds restantes en la zona. Tras eso, Karok sería el encargado de enfrentarse cara a cara con el jefe mientras Vella y Lynn lo atacan desde otros flancos.

Pero a la hora de ponerlo en práctica...

- ¡Estoy cargando! ¡Lynn, entretenlo un rato más! - Ordenó Karok.

Lynn estaba huyendo del jefe de guerra. Era un kóbold rojo enorme con un martillo gigantesco. La chica corría a toda velocidad, muy asustada. Sin embargo, en un momento en el cual el jefe de guerra iba a golpear a Lynn de lleno con su arma, ella tuvo que dar un salto de varios metros hacia atrás apoyada con su lanza. Evitó el golpe, pero...

- ¿Pero qué coñ...? ¡¡Lynn!! - Exclamó Karok.

Él estuvo a punto de lanzar su ataque Big Bang, que consiste en una explosión a distancia lanzada desde su arma de puño. Pero con la maniobra de Lynn, Karok tuvo que desviar su ataque a una columna para que la novata no recibiese todo el daño de la explosión. Había que improvisar ahora. No quedaban más kóbolds que el jefe de ellos. Vella ya se había encargado del resto con tajos circulares extremadamente letales contra grupos de enemigos. Quedaba lo más difícil.

Karok se lanzó contra el jefe y comenzó a golpearlo con sus puños. El kóbold no se iba a quedar parado, y para evitar que las otras dos mercenarias lo atacaran, dio un giro completo junto a su maza. Nadie resultó herido, y Karok pudo contener al jefe para que Vella pudiese asestarle varios espadazos.

- ¡¡Ciclón!! - Exclamó Vella mientras asestaba cortes, uno tras otro formando círculos alrededor de su enemigo.

El kóbold había recibido severos daños, pero en un instante, Karok perdió el control de la técnica inmovilizadora que había utilizado contra el jefe de guerra y éste se descontroló, corriendo hasta alcanzar a Vella y asestarle un mazazo horizontal en la espalda. Lynn pensó que ella misma no estaba preparada para esta batalla. Karok corría mientras exclamaba el nombre de la herida, pero no pudo detener el segundo mazazo del kóbold, que la dejó inconsciente tras golpearla contra la pared, ahora teñida de rojo de la sangre de Vella.

Karok entró en furia y asestó múltiples golpes al kóbold. Pero no fueron suficentes. Lo dejaron bastante malherido, pero el jefe de guerra resistía y golpeó a Karok. Lo aplastó con su maza. El mercenario seguía consciente, pero se había lesionado el músculo, con lo que decidió aparentar estar muerto, lamentándose por el futuro que le esperaba a Lynn. Karok pudo ver lo que sucedió en la batalla.

Lynn estaba aterrada. El kóbold lo notaba. Pero no contaba con que Lynn esquivaría todos y cada uno de sus ataques. Cuando la novata estuvo al lado de Karok por casualidad, él le susurró:

- Tú puedes, Lynn. No eres una niña, ¿verdad?

Esas palabras la llenaron de coraje. Esquivó otro mazazo al aire del jefe de guerra y le gritó:

- ¿Tú quieres que me vuelva una auténtica zorra? ¡No te cansas de intentar golpearme, y no vas a poder! ¡¡Zorra de Jade!!

Esas palabras fueron seguidas de un aura que rodeaba a Lynn. Ella se veía muy confiada. El kóbold continuó su persecución de la maza contra Lynn, pero esta vez la mercenaria cambió su estilo de combate.

- ¡¡Pequeña ratita!!

Lynn agitó su lanza haciendo un cono hacia delante y de repente desapareció del lugar donde habría recibido un mazazo. Se había colocado justo detrás del jefe.

- ¡¡Diablilla de brazos largos!!

Ella comenzó a dar tajos horizontales girando sobre ella misma hasta que el kóbold intentó darle una coz a Lynn. Intento fallido, esta vez se había colocado justo enfrente de él.

- ¡¡Cámaras de la muerte!!

Lynn bailaba con su guja, la giraba como si de un ventilador a ambos lados de su cuerpo se tratase. Esa danza implicó que ella quedara de espaldas al kóbold y éste le asestó finalmente un golpe directo con toda su maza que habría destruido el cráneo de la mercenaria. Ella había recibido el ataque como si lo hubiese fallado. Ahora Lynn estaba contra el estómago del jefe de guerra, con su palma de la mano abierta sobre ella. Lentamente y con mucha tranquilidad, dijo:

- Muerte de los cinco dedos.

El cuerpo del jefe de guerra comenzó a explotar desde dentro. Diez ondas expansivas en el interior de su cuerpo lo dejaron fuera de combate. Karok había alucinado con el espectáculo que había dado Lynn. No era ninguna novata. Era una asesina tras ver lo que había hecho.

- "Lynn salvó a dos veteranos. Ellos no la volvieron a ver. ¿Por qué? Ella había cumplido su promesa: Utilizar la técnica que le enseñó su madre, que ahora es una estatua de jade por culpa de la leyenda de la zorra del bosque de jade. Así llamó Lynn a su poder especial, para recordar siempre a su madre y sentir que ella se encuentra siempre en su corazón." - Edward Yolag, Leyendas y Otras Historias, 2015.


(Es bastante probable que haga una segunda parte de este videojuego. Me ha encantado escribir esta historia. ¡Hasta la próxima!

viernes, 3 de abril de 2015

Especial Italiano!

(¿Por qué seré tan poco original y pongo los nombres de lugares al revés? En ocasiones quedan bien, pero ya es un poco de abuso por mi parte, supongo.)

Aneis, una pequeña ciudad Ailatina donde todos los años se celebra tradicionalmente una carrera de caballos llamada "el Palio". Vienen personas de todo el mundo a verla porque es un espectáculo increíble.

Los habitantes nacidos en Aneis están divididos en 17 contradas, que son los "equipos" participantes en la carrera. Ganar dicha carrera es un gran honor durante todo el año para los pertenecientes a la contrada ganadora.

Las contradas tienen una bandera característica representando animales. Cabe destacar que existen rivalidades muy fuertes entre algunas contradas.

(Y esto es el centro de esta historia random bastante especial. He estado en Siena y visitado algunas otras ciudades italianas durante una semana y quise hacer una historieta sobre esta tradición, que me ha fascinado. ¡Espero que os guste! Si no, por lo menos lo he intentado.)

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*2 de julio*
"¡Ha ganado la contrada del Drago! ¡Increíble carrera por parte de su jinete!"

*25 de julio*
"Noticia: ¡Explosivo neutralizado en el tren! Suerte de unos extranjeros que dieron la voz de alarma."

*16 de agosto*
"¡Hoy se celebra el Palio en honor a la Virgen! ¡El segundo de este año! ¿Cuál será la contrada ganadora?"


- Nevan, ten siempre cuidado con lo que lleves en los bolsillos. Nunca se sabe en estos eventos tan multitudinarios si...
- Que sí, que tengo todo bien vigilado. Pobre de aquel que se atreva a tocar algo mío diría yo.

Edward y Nevan habían viajado a Aneis para expresamente presenciar el Palio. Al padre le encantó la tradición y puso todo su empeño para verlo. Nevan simplemente lo acompañó porque fue obligada por él. De todos modos, parece que le estaba gustando el país.

Faltaban 30 minutos aproximadamente para que diese comienzo la carrera. Los caballos y jinetes estaban desfilando por la plaza antes de colocarse en sus posiciones. La muchedumbre estaba impaciente.

Pocos minutos antes de la salida, pues se estaba retrasando por culpa de un caballo nervioso, se armó un revuelo que pasó desapercibido para los espectadores fervientes del Palio. Estaba teniendo lugar una trifulca en los pasillos de los palcos.

Un hombre con pelo castaño largo y barba abundante había sido disparado con un arma de fuego. Una mujer en togas negras de sacerdotisa estaba asistiéndolo mientras una joven estaba plantando cara a cuatro hombres armados.

Nevan y Edward salieron de su palco al escuchar el disparo y se encontraron en medio de la disputa. Asunto de la mafia, por lo que parece.

- ¡Van armados Nevan!

Eso fue lo que alcanzó a decir Edward antes de que fuese atrapada y encañonada por dos de los cuatro. Los otros dos estaban desarmados, pues la joven había aprovechado la distracción ocasionada para arrebatárselas, haciendo gala de una destreza impresionante. Ahora la joven estaba armada contra los dos hombres indefensos y Nevan estaba atrapada por los dos hombres armados. Edward tenía que hacer algo.

Había que remarcar el hecho de que ninguna de las partes podía comunicarse perfectamente. Los cuatro hombres hablaban ailatino, la joven no hablaba ni entendía ni el ailatino ni el idioma de Nevan y Edward, castellano.

Miradas fulminantes entre la joven y los hombres armados. Edward dio la espalda a los hombres y a su hija. Nevan cerró los ojos. Un espíritu salió del viejo, que se había puesto de puntillas y con las manos apuntando al señor barbudo. Este, que ya estaba casi recuperado gracias a la sacerdotisa, lanzó sin previo aviso un par de frascos que impactaron en el hombro de uno de los dos hombres armados provocando una pequeña explosión. Nevan consiguió librarse de sus captores en ese instante, aunque tenía parte de la barbilla con restos de quemaduras. Los cuatro hombres no quedaron bien parados como para seguir combatiendo con los cinco que los habían derrotado.

La decisión del hombre barbudo fue salir de aquel lugar. Era el momento perfecto para escabullirse, en breve comenzaría la carrera y todos prestarían atención a eso. En el camino de salida se presentaron todos.

Ese hombre de la barba se llamaba Zac. Es un alquimista, con lo que tiene buenos conocimientos de la naturaleza y las pociones, como aquella combinación explosiva que lanzó contra los mafiosos.

Sí, a Zac lo persiguen esos mafiosos tras haber fallado con un explosivo que le encargaron. Exactamente el explosivo que encontraron los españoles en el tren mencionado el 25 de julio. Finalmente encontraron a Zac y lo intentaron liquidar, pero se encontraron la sorpresa de que no iba solo. Gabriella, una ex-sacerdotisa; y Mimi, la joven que actúa como su guardaespaldas.

Consiguieron salir al exterior, pero la multitud expectante era un gran impedimento para atravesar la plaza. Acabaron separándose sin quererlo. Edward se dio cuenta de que no estaba Nevan y comenzó a buscar entre la gente. El súcubo se había separado del resto sin siquiera darse cuenta. Gabriella, Mimi y Zac habían escapado por una callejuela estrecha que conducía al otro lado de la plaza.

Nevan acabó saliendo por otra calle empinada. Corrió cuesta arriba creyendo que se había quedado atrás y había perdido a sus compañeros y a Edward. Sin embargo, el súcubo acababa de meterse en la trampa que habían tendido a Zac. La rodearon dos hombres más apuntándola con armas de fuego.

Nevan estaba en un gran apuro. Rápidamente hechizó al que tenía enfrente e hizo que se acercase a ella. De este modo, Nevan retrocedería lentamente hasta entrar en contacto con el otro hombre que la rodeaba. Esa era la estrategia. Ella fingió estar sorprendida tras toparse con el otro hombre, pero él no se esperaba que Nevan se girase repentinamente y, girando sobre sí misma y alrededor del hombre con el que estaba en contacto, robó su arma y lo dejó en el suelo tras una patada que desequilibró al mafioso. El otro, que aún seguía hechizado, tropezó con el primero que estaba en el suelo y literalmente se comió el pavimento. Nevan salió corriendo de nuevo, esta vez con un arma de fuego cargada en sus manos.

Zac, Gabriella y Mimi habían llegado a la parte de atrás de la plaza. Zac utilizaría su coche para escapar. Las otras dos le acompañaron dentro. Justo en ese instante apareció un mafioso rezagado que dio la voz de alarma al resto. Zac intentó arrancar el coche. No pudo. No funcionaba en el momento más oportuno. El mafioso se acercaba al coche, pero de pronto un señor se abalanzó sobre este otro dejándolo en el suelo inconsciente tras golpearle la cabeza contra el duro pavimento.

Edward fue el que hizo tal cosa. Al ver que no podían arrancar el coche, intentó ayudarles, pero no iba a ser tarea fácil arrancarlo.

Se escuchó un disparo.

"¡Entra el jinete de Selva! ¡Comienza la carrera con Valdimontone en primera posición!"

Nevan se había perdido en las calles de Aneis. Esta vez sólo la emboscaba un hombre. Pero la había pillado por la espalda y la inmovilizó en el suelo agarrándola fuertemente del cuello, impidiendo su respiración.

"¡Primera curva de San Martino! ¡Valdimontone se cae de su caballo y el Águila va en primera posición!"

Nevan luchaba por escapar de su prisión, pero la falta de oxígeno hacía muy difícil cumplir ese cometido. El mafioso estaba dispuesto a dejarla inconsciente o incluso matarla por asfixia.

"¡Comienza la segunda vuelta! ¡El Águila sigue en primera posición seguido de la Lechuza y el Caracol!"

Nevan no pudo más. La rabia que le daba esa impotencia que tenía en ese momento hizo que sacase su verdadero poder. Abrió sus alas con su espalda apoyada en el suelo, para que así el contrincante saliese despedido hacia atrás.

El mafioso se encontraba en una calle estrecha con una mujer de ojos rojos brillantes y alas negras en su espalda. No es algo que parezca real, pero el miedo que tenía ese hombre no le permitía moverse.

- ¿Ya no quieres jugar? - Preguntó Nevan.

Resultó que este mafioso conocía el idioma, lo que le estremeció aún más.

- ¡N-n-no! ¡Déjame ir, por favor!

"¡Segunda curva de San Martino! Ningún jinete ha caído en ella en esta vuelta!"

- Qué pena. Mira las marcas que me has dejado en el cuello. ¿Te parece bonito? - Dijo Nevan mientras se acercaba.
- ¡No te acerques!

El mafioso disparó contra Nevan. Ella recibió el disparo en el estómago. En un par de segundos ya estaba la herida cerrada.

- ¿¡Qué demonios eres!?
- Tú mismo lo has dicho. Soy el demonio. Ahora mi papá quiere conocerte. Seguro que le encantará saber quién ha intentado matar a su hija, ¿no?
- O-oye... Yo sólo cumplo órdenes... No debería...
- Shh - mandó Nevan a que el hombre callase - Te quiero preguntar una cosa.

"¡La Lechuza adelanta al Águila justo antes de comenzar la última vuelta!"

- Pregunta lo que quieras.
- ¿Has visitado alguna vez el museo de la tortura?

El hombre perdió todo su color de piel en ese instante. Temblaba de miedo.

- Tranquilo, si no voy a hacerte ningún daño porque me caes bien. Te voy a hacer una pregunta más.

"Nadie adelanta en la curva de San Martino! La Lechuza continúa en primera posición seguida de cerca por el Águila!"

- D-dime...
- Ven a esta calle hoy a las 1:00. Por la noche.
- ¿Qué?
- Si no vienes, quizás te visite un amigo mío. Se llama Muerte.
- No, no, he entendido. Estaré aquí a la hora prevista. Sin retraso alguno.
- Más te vale. Y tienes que venir solo. No querrás que me enfade, ¿verdad?
- A-A sus órdenes, mi señora...

Nevan volvió a su forma humana y le preguntó cómo llegar a la plaza. Una vez indicada la dirección, Nevan presenció justamente el final de la carrera. El caballo de la Lechuza llegando a la meta.

"¡Y gana la Lechuza! ¡Vaya adelantamiento antes de la última vuelta! ¡Ha sido increíble!"

Zac consiguió arrancar el coche y escapar del lugar junto a Mimi y Gabriella. Edward, camino de la plaza, se encontró a Nevan.

- ¡Hija! Me habías preocupado. ¿Qué son esas marcas?
- Ya te contaré mañana. ¿Podemos tomar un descanso? Estoy cansadísima.

Ese día terminó así. Edward y Nevan descansaron en el hotel. Los otros tres ya estaban a salvo. Menudo día habían tenido todos.

*17 de julio, 1:00*

- Veo que has sido puntual, ¿eh?
- Sí. A estas horas yo debería estar en mi casa, durmiendo...
- No te preocupes, si me vas a llevar a ru casa - Dijo Nevan con una risilla.
- ¿Cómo?
- Ya me has oído. ¿Te recuerdo...?
- Vale, vale, no tienes que recordarme nada. Sígueme, no está demasiado lejos.

Una vez allí...

- ¿Para qué querías venir conmigo a mi casa a estas horas?
- Porque es divertido.
- ¿Cómo que divertido?

Nevan guiñó su ojo y puso una sonrisa picarona.


"Esta chica... No sé cómo lo hace, pero todos los hombres con los que se propone pasar la noche acaban pasándola con ella. Ojalá yo pudiese hacer lo mismo con las mujeres." - Edward Yolag

miércoles, 11 de marzo de 2015

HR #3: La conversación secreta. ¡Mimi vs Nevan!

(¡ATENCIÓN! Cualquier cosa que hagan o digan estos PERSONAJES DE FICCIÓN no tiene que ver con sucesos en la realidad, pese a que dichos personajes estén BASADOS en personas existentes. Espero que hayan comprendido. Continúe leyendo.)

Muchas noches hay un hombre que observa la ciudad iluminada desde una colina. A su vez, reflexiona sobre su vida y el mundo en general. Sin embargo, un día esta rutina cambió. ¿Qué fue lo que ocurrió? Encontró una compañera. Una compañera con la que mantenía conversaciones de muy diversos temas. Sin embargo, no era amor como todos esperábamos, sino una fuerte amistad.

El nombre de este hombre es Zerofrost. Ha aprendido los secretos de la magia de escarcha, con lo que se puede considerar un mago del hielo. Eso sí, mostrar sus poderes abiertamente no es algo que le agrade. Prefiere guardarlos para los momentos oportunos. Obtuvo dichos poderes mágicos en las montañas de su tierra natal, donde tras encontrar una gruta oculta, encontró un "pergamino de secretos ancestrales". Existen varios en todo el mundo, generalmente escondidos, pues el que los encuentre, interioriza sus escrituras y después destrozan el pergamino, sea quien sea la persona.

Estarán preguntándose quién es la compañera, ¿verdad? Pues ya la conocemos del episodio anterior. Su nombre es Gabriella, una ex-sacerdotisa. Desde que era niña, siempre ha estado acompañada de una gata negra, a la cual llamó Diva. Gabriella no es de Hanapse, país en el que nos encontramos, sino que viene de muy lejos hacia el este. En el idioma de aquel país, Diva significaba algo que no recuerdo. Pero continuemos de todos modos. La sacerdotisa fue obligada a quedarse en la iglesia por sus padres. Sin embargo, hace poco pudo librarse de su destino eclesiástico y vivir libremente, pues había fingido ser creyente todo ese tiempo. Eso no impidió que aprendiese magia sagrada suficiente para convertirse en alta sacerdotisa, pero rechazó la oferta, como hemos aclarado antes.

¿Qué importancia tiene la historia de estos dos? Avancemos, pues. Resulta que ocurrieron cosas importantes en general para varios personajes debido a la curiosidad de otros.

Yormungand detectó dos espíritus en los alrededores del monte. Nevan se dio cuenta de ello y salió en su busca para saber quienes eran. Encontró a Zerofrost y a Gabriella hablando en la colina por la noche. Sin embargo, Mimi siempre sigue a Gabriella e interceptó a Nevan en los matorrales.

Mimi es una kunoichi, es decir, un ninja en versión femenina. No habla el idioma que conocemos, así que se comunica mediante gestos. Nadie sabe nada sobre ella. Es todo un misterio. Sólo Gabriella, porque está siempre con ella, conoce a su compañera y guardaespaldas.

Nevan es un demonio en forma humana. Era originalmente un súcubo, pero se rebeló contra sus padres y prometió no volver al infierno. Aún así, considerando a Edward Yolag su padre adoptivo, continúa teniendo tendencias propias de un súcubo.

No se veían sus caras por la oscuridad de la noche, pero se reconocieron mutuamente. Ya se habían encontrado antes. Se sentían la una a la otra. Las hostilidades no comenzaron inmediatamente. Ambas intentaron encontrar el momento perfecto para pillar desprevenida a su contrincante. Corrieron y se escabulleron entre los árboles y matorrales con extrema cautela y sigilo, pero a su vez con tremenda rapidez.

Un ninja está entrenado para ser paciente y encontrar el punto débil de sus enemigos a largo plazo para aniquilarlos en segundos. Nevan no está entrenada en el arte de la lucha de ningún tipo, lo que supone una desventaja para el súcubo. Esta situación hizo que Nevan, utilizando uno de sus sentidos para detectar calor corporal, intentase abalanzarse sobre Mimi sacando afiladas garras de sus manos. La kunoichi no vaciló ni un instante y utilizó sus técnicas de escape. Un buen salto hacia atrás dejó el ataque de Nevan en el aire y, además, Mimi tuvo vía libre para lanzar dos de sus shurikens, que sólo por fortuna no acertaron en Nevan. La pelea no iba a detenerse ahí. El súcubo saltó hacia delante, desenfundó su látigo e intentó dañar a su oponente. El arma restalló en el suelo del bosque y Mimi desapareció de la vista de Nevan. Sin embargo, la kunoichi no contaba con el sentido del oído tan agudo de Nevan, que inmovilizó a la chica dando media vuelta. A pesar de tal movimiento y dejar a Mimi en el suelo, había recibido dos cortes bastante graves en su brazo derecho. La kunoichi había acabado en el suelo, inmovilizada de pies y manos contra una chica cuyos ojos rojos brillaban en la oscuridad. Una escena aterradora para ella.

- ¿Quién eres? ¿Por qué te enfrentas a mí? - Preguntó Nevan.
- ...
- ¡Contesta!

Recordemos que Mimi no habla ni entiende nuestro lenguaje. Estaba atrapada, mirando con sus ojos asustados a Nevan, que no paraba de interrogarla e intentaba obligarla a contestar.

El súcubo intentó hechizar a Mimi. Es la característica de estos demonios, que pueden seducir a cualquier persona para que las obedezca o las deseen. Sin embargo, los resultados no fueron los esperados. Mimi dijo algo en su idioma. Nevan no la entendió y pudo deducir que no la entendía. ¿Qué podía hacer ahora? En ese momento de duda, Mimi la besó. En ese mismo instante, Nevan recibió un disparo inaudible en el hombro derecho. El súcubo, herido, canceló el hechizo y rápidamente salió a todo correr hacia la choza de su padre, Edward. La kunoichi estaba tan confusa que ni siquiera recordó perseguirla. Sin embargo, no supo por qué estaba manchada de pintalabios.

Suerte que los demonios tienen buena capacidad de regeneración, si no, Nevan sería historia. Edward preguntó a su hija qué le había ocurrido. Ella se lo contó sin problemas, pero...

- Nevan... ¿Por qué tienes que ser tan... agresiva? Cálmate. Tienes que saber controlarte. Debe de ser difícil, ni yo mismo lo sé. Las cosas imposibles no existen. La próxima vez que te salgas de control tendré que castigarte. No quiero que eso ocurra, pero ya tienes suficientes años para saber lo que debes hacer y lo que debes mejorar en tu comportamiento. Haz lo que quieras, Nevan. Que tu espíritu sea sensato.
- Papá... ¿Puedo hacerte una pregunta?
- Dime.
- ¿En qué consistiría el castigo?
- No quieras saberlo. En parte, no decírtelo es cruel, pues lo desconocido es aterrador, pero... Si no tienes la ocasión de vivirlo, será mejor para ti. Eso significará que has evolucionado un poco.

Ahí quedó la charla de Edward con Nevan. Mientras tanto, ¿qué dijo Gabriella cuando Mimi le contó lo sucedido? Quedó bastante sorprendida, pero no le dio mayor importancia pues Mimi no había salido herida. Lo que más preocupó a la ex-sacerdotisa fue que hayan podido espiar su conversación. Eso sí que la aterraba.

(¿Quién disparó? ¿De qué hablan Zerofrost y Gabriella? Si encontráis el siguiente episodio, puede que encontréis la respuesta. ¡¡Hasta la próxima!!)

martes, 24 de febrero de 2015

HR #2: Buscando espíritus

- No va a ser fácil encontrar a todos los que me estás pidiendo.
- Vamos, Yorm. Seguro que lo acabas consiguiendo.
- Está bien... Pero porque eres tú, que si no...

Así estuve hablando con Pitu, uno de los espíritus que vinculé hace tiempo. Perdón, no me he presentado. Soy Yormungand. También me podéis llamar Edward Yolag, si os place así. Os resumiré lo que me ha pedido este simpático espíritu.

No siempre tengo que estar en lo alto de este monte entrenándome. Tengo que bajar e ir a la ciudad de vez en cuando. Mi "misión" es hablar con ciertas personas que tengan un tipo específico de espíritus. Yo soy un vinculaespíritus, con lo que puedo contactar con estos seres invisibles. Un espíritu nunca miente, pues son la parte que queda eternamente tras la muerte. Puedo conocer muchas cosas de la gente con tan sólo observar sus espíritus. Esa es mi misión, detectar espíritus a larga distancia y entre el gentío de la ciudad. Aunque... Lo más complicado es bajar y subir del monte. Sobre todo subir... Es muy cansado.

Pero una vez llego, comienzo a intentar captar alguna señal de algún espíritu fuerte. Suelen ser los más fáciles de encontrar, pues hacen mucho más ruido que el resto. No tardé mucho en encontrarlo. Una herrera que estaba forjando algo. No acostumbro a hablar con desconocidas, pero lo intenté esta vez.

- Buenas, ¿puedo preguntarle algo?
- Venga, pero rápido y que no tenga que pensar mucho - me contestó rudamente.
- ¿Qué está haciendo?
- ¿Es que eres ciego? Soy herrera, estoy forjando una espada para un caballero retrasado.
- Ah, ahora entiendo. ¿Quiere ayuda?
- Pero, ¿qué ayuda me vas a dar tú, viejo?

No contesté. Junté mis manos y estiré mis brazos hacia delante, apuntando hacia ella. Vinculé su espíritu al mío, y estos vínculos potencian habilidades específicas de las personas. Como su oficio era la herrería, terminó la espada en la mitad de tiempo.

- ¿Cómo lo has hecho? - me preguntó la herrera sorprendida.
- ¿Conoces a los vinculaespíritus?
- No, no me suena.
- Pues entonces... Simplemente he potenciado tu espíritu, para que trabajes mucho mejor. Puedo volver de vez en cuando, seguro que lo agradecerías, ¿me equivoco?
- No me he enterado muy bien, pero si vienes otra vez serás bienvenido. Si te tuviese aquí todos los días me haría millonaria.

Así acabamos hablando un rato. Se llamaba Paulina y no le gustan los guerreros, caballeros y cruzados. No me quiso decir la razón, cosa que veo normal. Me habría gustado quedarme, pero tenía espíritus que encontrar y uno no se encontraba muy lejos.

De hecho, estaba justo detrás de mí.

- ¿Papá?

Yo conocía esa voz perfectamente. Se trataba de mi hija, la cual adopté hace tiempo, pero no me voy a entretener en detalles históricos ahora. Se llama Nevan. Desde el primer momento supe que un espíritu tan lleno de maldad sólo podría ser ella. No estoy diciendo que sea malvada, sino que ella es un súcubo encubierto en forma humana. Como nació en el infierno, tiene ese espíritu. Sin embargo, creo que la intenté educar bien en su momento. Dudo haberlo conseguido, pero algún progreso habré hecho en aquellos tiempos.

- ¡Nevan! ¡No esperaba encontrarte por aquí!
- Hace tiempo que no te veo. ¿Todo va bien?
- Eso parece, chiquilla.
- ¡No me sigas llamando chiquilla! ¡Sabes bien que no me gusta! - Contestó molesta ella.
- Ja, ja. Vale, vale. Si me alegro mucho de que te encuentres bien. ¿Cómo te van las cosas?
- Perfectamente. Aquí hay muchos hombres. Caen como moscas.
- Nevan, ten cuidado de todos modos. No sabes nunca con qué te puedes encontrar.
- Que sí, que sí. Yo sé cuidarme sola, papá.

En realidad estaba muy tranquilo. Nevan sabe defenderse muy bien. Yo siempre digo que cuando se enfada de verdad saca el demonio que lleva dentro, pero espero que nunca saque literalmente dicho demonio, porque puede hacerlo. Qué se le va a hacer. Un súcubo tiene que disfrutar de los hombres incautos y yo no he podido quitarle su mayor, y supongo que única, diversión.

Estuvimos hablando poco tiempo, pues se armó un revuelo en la herrería. Parecía que había una pelea.

En efecto, fui a echar un vistazo y estaban luchando Paulina con un caballero. No me extrañó, pues ella me dijo en primera persona que odiaba a los caballeros. Él parecía sorprendido por la reacción de Paulina. Pregunté a uno de los espectadores con pinta de saberlo todo, qué había pasado.

- Este tipo le estaba mirando el culo a la herrera mientras trabajaba. Esta se ha dado cuenta del descaro del caballero y ha cogido su hacha para atacarle.

Esta Paulina me cae bien. Es tan impulsiva y bruta que me hace reír, porque es totalmente diferente a mí.

- ¿Han llamado a la policía? - Pregunté.
- Por supuesto, pero tardará en llegar. Creo que están ocupados buscando pistas de "La sombra del crimen", la justiciera, en lugar de centrarse en los conflictos importantes.

El espíritu de Nevan tembló un poco. Algo tenía que ver ella con ese asunto y no me gustó nada esa sensación.

Tras preguntar, sólo pude ver cómo batallaban ambos. Paulina atacaba con gran furia, blandiendo rápidamente su hacha hacia los lados procurando dañar seriamente al caballero, que intentaba escabullirse. Era de gran estatura ese caballero, con lo que perderse entre la multitud era tarea imposible. Tenía que aguantar lo máximo posible hasta cansar a la herrera o hacerla reflexionar.

- Pero... Pero... ¿Por qué te pones así, mujer? - Intentaba decirle mientras esquivaba o bloqueaba esos hachazos incesantes.
- ¡Tú lo sabes muy bien! ¡Todos sois iguales, unos ***** pervertidos!

He dejado ese improperio a elección del lector. Probablemente lo haga en repetidas ocasiones, para simplemente intentar suavizar mi narración. Soy un vinculaespíritus, no quiero almas maleducadas a mi alrededor.

- ¡Si lo único que he hecho ha sido mirar!
- ¡Ciego deberías quedarte! ¡Te voy a arrancar esos ojos de retrasado que tienes!

Paulina estaba hecha una fiera. Pobre caballero. Tenía que dar de toda su fuerza física para bloquear con su espada todos los ataques certeros que recibía. La herrera estaba frustrada, pues no había conseguido acertarle ninguna vez, con lo que tras un bloqueo del caballero, le propinó una patada en el estómago que lo pilló desprevenido. Ante la desventaja, ese hombre movió su espada atolondradamente y la clavó en el costado de Paulina. A su vez, el hacha había penetrado fuertemente el hombro del caballero. Algunos espectadores salieron corriendo y pegando gritos tras ver que había habido derramamiento de sangre. Los dos intentaron seguir, pero las heridas no eran leves, con lo que Paulina cayó al suelo y el caballero reposó sobre sus rodillas, no menos dolorido que Pau.

- ¿No hay nadie aquí que pueda sanar a estos dos? - Preguntó a voces un espectador.

Un gato negro se coló en la escena de batalla y comenzó a lamer la herida de Paulina. Ella no sintió ningún dolor. Simplemente sanó gracias a ello. Tras esto, una chica vestida de túnica negra sacó el hacha del hombro del caballero y utilizó magia sagrada para cerrar su herida.

Nevan desapareció de mi vista. Me temí lo peor. Un demonio no puede resistirse a atacar sacerdotes. Estuvo a punto de abalanzarse sobre ella, pero una chica frenó su avance bruscamente. Atacándola con una daga.

Más sangre en aquella escena. Esta vez era de mi propia hija. Sólo pude distinguir que era una kunoichi la que atacó, pero desapareció al momento.

- ¡Nevan! ¿Qué ha pasado? - Pregunté bastante nervioso.
- ... Te veo en casa, papá.

Y desapareció enfrente de mi vista, sin siquiera dejar rastro de sangre. Cada vez más cosas raras ocurrían en un corto periodo de tiempo. La policía llegó finalmente. Estuvieron interrogando a los espectadores sobre lo sucedido. Yo conté esto mismo que os estoy contando a vosotros, salvo lo referente a Nevan, pues no quise meterla en líos. El caballero se llamaba Bart Chill. Me habría gustado charlar con él, pero no estabam disponibles ni él ni Paulina. Estarían discutiendo ante la policía, supongo.

Ya había pasado el mediodía y me faltaban dos espíritus en concreto por encontrar. Uno lo encontré en un lugar perfecto, un restaurante. Empezaba a tener un poco de hambre, de verdad.

El espíritu se encontraba dentro de la cocina. No había manera de entrar allí, con lo que simplemente comí y me dirigí hacia el otro objetivo. Cuando cierre el restaurante podré hablar con el cocinero.

Caminé bastante por las calles de la ciudad hasta encontrar a una persona sentada leyendo un pergamino en la biblioteca. Un sujeto extraño, sin duda, pero decidí intentar entablar conversación con él.

- Perdone por interrumpirle, ¿puedo...?
- Gracias por interrumpirme. Empezaba a dolerme la cabeza.
- ¿Puedo preguntarle su nombre?
- ¿Para qué quieres saberlo?
- Noto que sabes bastante sobre el entorno.
- Cierto. Mi nombre es Gerald Paul. He estudiado cómo acelerar pequeños fenómenos naturales.
- Impresionante! Yo soy Edward Yolag, y espero poder ver su nombre en la historia.
- Gracias, supongo.
- Me... Despido, tengo cosas que hacer.
- Adiós.

Así fue mi pequeña conversación entre aquel chico y yo. Debo remarcar que no lo vi volver a leer su pergamino.

Simplemente volví al restaurante y pregunté si podía entrevistar al cocinero. Me negaron la entrada, con lo que tuve que volver a mi casa en lo alto del monte. Se suponía que Nevan me estaba esperando allí, aunque ella prefiere su apartamento en la ciudad.

Cuando llegué, me sorprendí sobremanera. Encontré a Nevan llorando. Ella nunca había hecho tal cosa.

- ¿Qué ha pasado, hija?
- He intentado atacar a alguien inocente...
- ¿Lloras por eso?
- ¿Te parece poco, papá?
- No deberías estar así, "sombra del crimen"

Nevan giró rápidamente su cabeza y me miró.

- ¿Crees que no me di cuenta? Tu espíritu tembló cuando dijo ese nombre el desconocido. Ya sabes que es difícil engañarme.
- No contarás nada, ¿verdad?
- No, hija. Eres una chica increíblemente fuerte. No comprendo por qué estás triste si puedes hacer que otros se den cuenta del mal que hacen. Tú ya sabes que has hecho mal, y tu espíritu te debe guiar por tu propio camino. Seguro que así te sentirás mucho mejor.

No me contestó, pero esas palabras fueron suficientes para calmar a Nevan. Aunque no sea un buen padre, no me gusta ver a mi hija llorar.

Yo soy Edward Yolag, Yormungand, como queráis, pero debo agradecer a todos lo que hacéis por mí. Si no hacéis nada, es posible que yo esté haciendo algo por vosotros. Aunque es posible que no. Lo mismo digo con aquellos que me ayudan. En ocasiones soy ingrato, pero siempre intento dar lo mejor de mí. Por eso me convertí en vinculaespíritus, para ser el soporte verdadero de mis compañeros.

jueves, 12 de febrero de 2015

Historias Random (HR) #1: Presentando a los personajes protagonistas!

Existe un hombre mayor que vive en lo alto de una montaña cerca de la ciudad de Hagalam. Tiene una casa construida sobre piedra sólida y fabricada con madera mayormente. En ese lugar es donde ha entrenado su profesión durante casi dos años.

Su nombre es Edward Yolag. Tiene cabellos blancos un poco largos y barba afeitada. Ojos color cian, aunque no destaquen mucho. Es bastante delgado y camina algo encorvado hacia delante, pero esa costumbre la tiene desde pequeño. Es de naturaleza tranquila y no tiene problemas en estar solo. Quizás es por esa razón que eligió su oficio. Ahora Edward Yolag tiene dos nombres. El que hemos nombrado antes y "Yormungand", nombre que perteneció a la antigua serpiente de la mitología nórdica. Así que hemos descrito a Edward "Yormungand" Yolag, el vinculaespíritus.

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Hay una chica muy guapa que vive en una casa en la ciudad de Hagalam. Nevan es su nombre. Es pelirroja, tiene el pelo muy largo y alisado. Tiene la piel muy blanca y ojos rojos oscuros, color poco frecuente. También es delgada, pero a ella le gusta así.

Ella es Nevan, pero los ciudadanos de su ciudad la conocen como "La sombra del crimen". Nevan es en realidad un súcubo rebelde que escapó del infierno y fue adoptada por Edward Yolag hace varios años. ¿Por qué ese mote? Ella ha decidido librar con sus propias habilidades a los ciudadanos de los maleantes nocturnos. Misteriosamente aparecen atados de manos y pies enfrente de la comisaría de policía. Todos los atrapados cuentan que una chica de ojos rojos brillantes vestida de negro los atrapa, los inmoviliza y los lleva hasta la comisaría para después desaparecer sin dejar rastro.

La verdad es que ella acosa a los sospechosos sin que ellos lo sepan. Es una maestra del escape. Puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos delante de ti y aparecer justo detrás sin ningún esfuerzo. A lo mejor está detrás tuya, pero es posible que cuando mires atrás ya haya desaparecido. Como si se pudiese hacer invisible.

Simplemente es Nevan. La súcubo. La sombra del crimen. La acosadora.

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Un joven que vive en la ciudad fría de Hazius. Tiene ojos azules muy oscuros y pelo un poco largo color blanco. Sí, han leído bien, blanco. Virtuoso en algunos aspectos, pero uno de ellos no es el habla.

Ahora lo importante. Este personaje controla el hielo. Es lo que podría considerarse como un mago del hielo. Es por estos poderes el cambio del color de sus ojos y su pelo. Él ya ha aprendido a controlar sus poderes y vive gracias al comercio de congelados. Alguien que utiliza sus poderes para algo útil por fin!

Pero no fue nada fácil. Zerofrost tuvo que abandonar a su hermano menor en algún país desconocido. A partir de ahí, intentó buscar un refugio estable. En esa búsqueda encontró un huevo congelado en una cueva. La radiación de ese artefacto le otorgó sus poderes helados. Nada más se conoce de su historia, por desgracia. Este es Zerofrost, el mago helado.

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Se llama Gerald Paul. Es un hombre con pelo corto castaño claro y ojos del mismo color. Lleva gafas y es delgado. Muy delgado. Vive en Hagalam, la misma ciudad de Nevan. Sin embargo, aún no se conocen.

Gerald es un estudiante. Ha estudiado mucho y ha conseguido aplicar sus conocimientos al medio en cuestión de segundos. Muchos dicen que parece magia pese a que tenga una explicación científica. Sin embargo, es magia de verdad. Crear una muralla de niebla sin ningún tipo de sustancia es cosa mágica.

Gerald ha pasado mucho tiempo estudiando y otro tanto practicando para ver sus posibilidades. Él afirma que aún no conoce todas sus habilidades especiales, pero muchas de las que conoce son magias poderosas. Es otro estilo de mago, menos directo que uno habitual, pero igualmente interesante. Este es Gerald Paul, el escolar.

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En Hagalam hay un hombre que acecha con su rifle a sus enemigos. Se llama Frank Dogs. Sus cabellos son negros y muy cortos. Tiene ojos verdes y es bastante más alto en estatura que el resto de los descritos anteriormente. Suele llevar barba de pocos días. También se diferencia de los anteriores en que no posee ninguna habilidad especial. Es un hombre corriente, sin ningún poder especial.

Frank es un hombre que lucha por sus ideales. Es por esa razón por la que decidió seguir el camino de las armas. Sin embargo, esos fueron tiempos pasados y ahora reina la paz en todos los continentes. Eso no será una excusa para que él no utilice su armamento. Estamos ante Frank Dogs, el francotirador.

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Un explorador. No tiene domicilio fijo. Camina por todos sitios y conoce a todo el que se encuentre. Se llama Lucas Tefd. Sus cabellos son cortos y rubios. Ojos azules y, como la mayor parte del grupo, también es delgado.

Si antes hemos descrito a Frank con un rifle, este personaje utiliza un arco. Sí, armas de fuego compitiendo con armas medievales. Ambas igualmente eficaces en este caso. Lucas rara vez falla algún disparo.

Hay que decir que Lucas Tefd encontró en una de sus aventuras un gran árbol con un enorme agujero. Él entró y encontró un arco tallado a mano y una carta que decía: "Las reinas del bosque te bendicen, aventurero."

Lucas tomó el arco. Lo tensó para probarlo y una flecha azul de grandes dimensiones salió disparada. Un hallazgo increíble, sin duda. Un arco que no necesita flechas para disparar. Así empezó Lucas Tefd, el cazador.

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Vive en Hagalam un hombre muy fuerte, más alto que Frank Dogs y que se llama Bart Chill. Tiene pelo corto castaño oscuro y ojos algo rasgados color marrón oscuro. No es delgado, sino grande y ancho. Todo lo contrario al resto de los personajes anteriores.

Le encanta el riesgo. Vive siempre al límite. No tiene miedo al peligro. Ese es Bart Chill. Ha decidido ser un guerrero. De esos que montan a caballo y atacan con espadas y lanzas y cosas así. Es el más divertido de todos, sin duda.

Bart Chill había tenido que entrenarse duramente en sus años jóvenes. Un soldado preparado desde muy pequeño debido a que su padre pertenecía al ejército. Ahora ese entrenamiento no servirá para la guerra, sino para la supervivencia de este valiente. Es Bart Chill, el caballero.

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Una chica joven que vive en Nollesta, una ciudad a bastantes kilómetros de distancia de Hagalam. Baja estatura, pelo largo castaño claro ondulado al final y pequeños ojos marrones muy claros.

Se llama Gabriella. Su padre la hizo convertirse en acólita y llegar a ser una sacerdotisa, pero ella tenía su secreto bien guardado: No creía en dioses. Una de sus compañeras sacerdotisas más allegadas le recomendó que dejase el oficio. Ella, encantada de poder ser libre, ya había aprendido magia sagrada, cosa que sólo los acólitos conocen.

También va siempre acompañada de una gata negra llamada Diva. Su nombre significa "salvaje" en algún otro idioma extranjero. Pero hemos descrito a Gabriella, la "sacerdotisa"

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Una chiquilla de aún más baja estatura que Gabriella. Tiene cabellos largos rubios y también ondulados al final. A veces lleva el pelo recogido en un rodete desordenado que casi parece una coleta. Sus ojos son pequeños, bastante oscuros y verdes.

Se llama Emily, pero todos la llaman Mimi, porque suena más oriental. Vive en Acramanid, un país muy céntrico del continente. Eso tiene una desventaja: No habla nuestro idioma. Se comunica a base de gestos y no siempre se entienden.

Es ninja, con lo que se puede llamar kunoichi(ninjas mujeres). Sí, ha aprendido las técnicas orientales y las ha practicado hasta dominarlas. Una guerrera muy ágil y versátil capaz de confundir a sus rivales largo tiempo o aniquilarlos en segundos. Esa es Mimi, la kunoichi

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Un guitarrista de baja estatura, aunque más alto que Mimi, con pelo negro corto y ojos marrones oscuros. Se llama Edgar Eagler, y es el guitarrista.

Pero no estaría completo sin esta chica de cabellos castaños largos, ojos del mismo color y labios muy rosados debido al maquillaje. Se llama Liza Carr y es bailarina.

Liza y Edgar se conocieron hace varios años. Cuando terminaron de estudiar, decidieron dedicarse a su pasión, la música y la danza en conjunto. Se combinan extremadamente bien ambos artistas y hacen muy buenas actuaciones. ¿Qué más debo decir sobre esta pareja? Nada. Son Edgar el guitarrista y Liza la bailarina.

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Una joven de cabellos castaño claro recortados y ojos a juego con el color de su pelo trabaja en Hagalam, fabricando y vendiendo armas artesanales. Se trata de Paulina Gao. Es una chica de complexión fuerte, apoyada por su oficio de herrera, que requiere mucho esfuerzo físico.

Paulina decidió ser herrera para volverse fuerte, pero sin ser una caballera o una cruzada, de esas dedicadas a la guerra. Su padre murió en una batalla pocos años antes de que se firmase la paz global. Tras perder la batalla, Paulina y su madre se refugiaron en el sótano de casa. Desafortunadamente encontraron su escondrijo. Su madre, diciendo a Pau que se escondiese, fue asesinada por un caballero de la facción contraria en ese tiempo. Paulina lo contempló y no se olvidará nunca de esas imágenes.

Ella lo dice siempre: "Algún día encontraré a ese caballero y le pondré mi carreta por sombrero." Así de bruta es Paulina Gao, la herrera.

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Una chica nacida en el país Noppaji, la tierra más al este del mapa. Tiene el pelo negro azabache con dos coletas hacia los lados y ojos marrones claros. Se llama Lan, y es muy buena en el taekwondo.

Lan vivió su infancia en Noppaji, donde creció y quiso hacer deporte desde pequeña. El taekwondo fue la solución final. Las patadas que da son muy fuertes. Y también puede luchar con sus puños, con lo que es muy versátil. Aún es joven. No tiene mucha historia, sino un futuro por delante abierto a patadas. Ella es Lan, la chica del taekwondo.

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Un hombre mayor, de pelo castaño muy largo y barba muy larga del mismo color. Tiene ojos marrones oscuros y su nombre es Zacarías Atrsbl... Zac. Dejémoslo en Zac.

Un alquimista. Está un poco loco, como suelen serlo casi todos. Acompañado por su carreta de utensilios y pociones, además de que lo sigue una especie de masa viscosa con ojos llamada Copep. Nadie sabe en qué piensa, porque piensa de todo. Habla de cosas que no tienen relación con la situación frecuentemente. Un loco, si ahorramos palabras.

Sin embargo, el poder que lleva un alquimista es monstruoso si se sabe controlar. ¿Podrá Zac, el alquimista, controlarlo?

Hasta aquí una presentación de los personajes que van a protagonizar las historias random a partir de ahora. Espero que os gusten los relatos que vienen. A mí, seguro, me encantarán. Hasta la próxima!!

domingo, 8 de febrero de 2015

Edward Yolag cumple 69 años hoy!

Pues sí. Hoy es el cumpleaños de Edward Yolag. 69 años si nos metemos de lleno en el personaje. Espero que estos... ¿Dos años? Hayan podido entreteneros unos minutos de vez en cuando. Os voy a comentar las nuevas noticias sobre la subida de historias random.

Desafortunadamente, se han perdido los manuscritos finales de MdL. He aprendido la lección y a partir de ahora tendré más cuidado a la hora de guardar mis relatos.

¿Eso qué significa? Que hasta que los recupere, no se va a poder continuar la última serie, MdL.

Pero tampoco quiero tener el blog parado mucho tiempo, con lo que es probable que comience a subir las auténticas historias aleatorias. Nada de series, puesto que pierdo el interés si se alargan y no las acabo a tiempo, como ha ocurrido en esta última.

No hay que preocuparse entonces, os ruego me perdonéis por no acabar MdL (Por ahora. Existe la posibilidad de acabarla en el futuro si me surge la inspiración).

Ahora lo bueno: Las historias siguientes no tendrán una línea de tiempo continua (algunas sí) pero tendrán los mismos personajes, aunque algo cambiados desde las series anteriores. Hay que ir evolucionando, ¿no? Quizás un viejo ya no sea tan viejo porque el autor lo quiere. Aún así, ya veréis los resultados, que espero sean buenos.

Y para terminar, debo decir que la crisis de inspiración se ha acabado gracias a un par de nuevos personajes que aparecerán en las historietas. Dos chicas que me han dado ideas para volver a escribir. También a los italianos que tenemos de intercambio, que son muy simpáticos y algunos bien graciosos.

Espero no quedarme sin ideas durante largo tiempo!! Hasta la próxima!!