martes, 5 de noviembre de 2013

TdC: Edward Yolag y su don de análisis


- Nevan! Saca los cristales de teletransporte y ve adaptándolos aquí.
- Vaale...
- Mientras, voy a hablar con el Señor de aquí, para informarle de nuestra llegada.

Edward entró en la academia. Ocurrió una cosa impropia para este hombre. No sabía por dónde ir. Se perdió por los pasillos del edificio.

- Oye! Tú quien eres?
- Hola, buena mujer. Soy Edward Yolag, el mercader que ha llegado hoy aquí.
- Hm... no me fío nada de ti. Solo eres un viejo.
- Y tú eres una mujer noxiana, de una familia adinerada, incluso me atrevería a decir que perteneces a los DuCouteau. Esa cicatriz te la hizo alguien robusto, con la fuerza suficiente como para utilizar una espada de dos manos con una sola.
- Eh? Me... conoces de algo?
- No. Su nombre?
- Katarina. Es usted increíble! Perdóneme.
- No se preocupe. Sabe dónde se va al despacho del Señor?
- Al final del pasillo hay unas escaleras hacia arriba. En el último piso.
- Muchas gracias.

Y siguió caminando por el pasillo, pero otra interrupción detuvo el avance de Edward.

- Perdone las molestias, señor, pero... ha visto usted a una chica pelirroja que ha pasado hace poco por aquí?
- Si te refieres a Katarina, su majestad, acaba de pasar detrás mía.
- Cómo sabes...?
- Tu mirada. Tan segura y tan experimentada, no puedes ser otra que Ashe Avarosa, reina de Freljord.
- Espléndido piropo, pero ahora, permítame. Estoy buscando a esa chica con urgencia.
- Pase, pase.

Y... otra interrupción. Para qué voy a entretenerme más.

- No, no he visto a ningún Malzahar con esos ropajes.
- Pero si no he dicho nada! Cómo sabía que iba a preguntarle?
- Podría decir que he leído tus pensamientos, pero la verdad es que os he visto por la televisión muchas veces. Aún así, siguen habiendo muchos campeones a los que no conozco. Hasta luego, señor cazador del vacío.

Y sin más interrupciones, consiguió subir las escaleras y hablar con el Alto Señor. La tiendecilla tenía autorización para quedarse. Edward salió contento, sobre todo porque iba a conocer a sus ídolos televisivos. Nevan había terminado los preparativos. La tienda abrirá mañana.

domingo, 3 de noviembre de 2013

TdC: Edward Yolag, comerciante.


- Falta mucho? Esta jungla me da mala espina...
- Queda un rato, pero no demasiado.
- Este sitio me da miedo... parece que los matorrales se mueven...
- Tranquilízate, Nevan. Estoy contigo, hemos pasado por cosas peores.
- Pero estos sitios son diferentes! Aquí es donde se entrenan esos campeones!
- Silencio. Si no nos oyen, no vendrán a por nosotros.
- Con el ruido que hace esta carreta, creo que ya nos escuchan desde veinte kilómetros.

La jungla cercana al bosque que rodea la academia era donde se encontraban estos dos personajes. Edward, un comerciante, y Nevan, su hija adoptiva. El hombre parecía más mayor de lo que aparentaba. La chica era especial. En el orfanato nadie lo sabía, pero Nevan es parecida a esa criatura mitológica llamada súcubo. Obviamente, no iba mostrando sus alas por todos lados, así que aprendió a esconderlas desde pequeña.

- Has oído eso?
- Sí. Es una media chica que puede controlar esta raíz que acabo de coger del suelo. Sal de donde estés!
- Impresionante...

Zyra salió de entre los arbustos. Se había quedado sorprendida con deducción del hombre.

- Lo suponía... Zyra, verdad? Campeona de la liga de Leyendas.
- Eres astuto, buen hombre. Cómo sabías que estaba por aquí?
- Te vi hace poco. El camuflaje es bueno, pero no se escapa a un hombre experimentado como yo.
- Vaya... pues encantada de conocerte.
- Edward Yolag es mi nombre. Encantado.
- Yo soy Nevan, su hija.
- Por qué están pasando por aquí? Esta jungla no es lugar para turistas.
- Vengo a vender. Me dirijo a la academia.
- Entonces no me entretengo más. Te veré allí. Supongo.
- No creo que me pase nada, ja,ja...

Y la conversación acabó ahí. Zyra volvió a los arbustos y desapareció. Los dos personajes siguieron adelante abriéndose paso por la vegetación. Tuvieron que parar una segunda vez.

- Esta vez lo escucho yo primero, Nevan.
- Pues yo no he escuchado nada.
- No me extraña. Son tres expertos de caza. Uno de ellos tiene una herida en el ojo. Otro tiene grandes garras. Estos dos son especies de animales. El tercer cazador es una mujer con una lanza que se puede transformar en un felino.
- Cómo puedes saber tanto sobre algo que solo acabas de escuchar?
- Recuerdas "La isla más cerca del cielo"?
- Sí. Qué pasa con eso?
- Allí aprendí algo muy importante, relacionado con el análisis. No te lo puedo decir. Es un secreto personal.
- Jo...

Los tres cazadores salieron de los matorrales sin siquiera molestarse en atacar a los viajeros.

- Buenos días! Qué se les ofrece, señores cazadores? Cazadora?
- De qué nos conoces? - Preguntó Rengar.
- Sencillo, he seguido todos los combates del torneo de campeones. Antes me encontrado con una campeona, así que supe que erais vosotros.
- Mi padre es genial! No crees?
- Bueno... darse cuenta de que expertos cazadores están a varios metros de ti, no es algo normal.
- Je, je... años de experiencia...

Nidalee llamó la atención de los otros dos. Se despidieron de los viajeros y salieron con habilidosos saltos. Parece que una presa pasaba por allí.

- Bueno, papá. Saldrán más bichos o podremos seguir caminando?
- En esta jungla... no, no creo que nos molesten más. Andando, que es gerundio.
- Menuda faena que nuestro caballo se haya partido la pierna... tuvimos que volver a dejarlo en Isla Neblina y hacer el camino en barco y a pie con las cosas en el carro...
- No te quejes tanto. Mira, ya llegamos al bosque.

No pasó nada interesante. Vieron que Zyra les adelantaba para volver a su zona de descanso.

- Qué energía tienen! Cómo caminan tan rápido?
- Con entrenamiento, hija. Con entrenamiento.

Y, por fin, la academia de la guerra. No muy lejos de la entrada, aparcaron su carro. El mercado acaba de comenzar.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Qué hacen los campeones? #2

Bueno, comenzaré este capítulo tal y como lo leí. Jax estaba pidiendo pizzas de bacon. Se ve que es muy común comer pizza juntos en la casa. Por otro lado, Ahri estaba molestando un poco a Ashe burlándose de ella. Y por otra parte, un tal Scarlett Rain había preguntado por el nombre que le iba a poner a su lobo recién adoptado. Tras una oleada de nombres aleatorios, (Salieron nombres de todo tipo, como Alejandro, Froggen, Peposte[Este último escrito por mí de la idea de un amigo]...) hasta que se acabó llamando Frost. Hubo un nombre propuesto por Jax, cuyas palabras textuales mientras comía su pizza de bacon fueron: "Llámalo Jax."

Hasta aquí por ahora. Tengo un par más de resúmenes preparados, pero últimamente no escribo mucho, así que... hasta la próxima.

TdC: Llega Shyvana Llama Oscura


- Vayne, me voy a entrenar a las montañas.
- Vale. Vienes a dejar tu armadura, o vuelves a casa con ella?
- No pasaré por aquí hasta mañana por la tarde. Puedes irte cuando quieras.

Jarvan partió hacia las montañas. Vayne estaba a punto de cerrar la "guarida", cuando una voz inconfundible pasó por allí.

- Vayne, Vayne, Vayne, Vayneee!
-(Oh no...) Hola Lulu...
- Shyvana se ha escapado de su entrenamiento! Ayúdame a buscarla, sí?
- Estaba cerrando...
- Ayuda a Lulu! - Dijo Pix - O te arrepentirás!
- Bueno, te ayudo... (Pero solo para que me dejes en paz...)
- Decías algo Vayny?
- N-Nada!

A buscar a Shyvana! Misión que no creo que acabe bien con Lulu de por medio. Mientras tanto, en una ladera de montaña habían sentadas dos personas. Jarvan era una de ellas. La otra persona era Shyvana. Habían quedado en secreto. Jarvan como cazadragones no puede quedar con un dragón. Shyvana es medio dragón, así que si se entera Vayne ambos acabarán atravesados por flechas de plata.

- Jarvy, en qué piensas?
- En que creo que he visto algo allí abajo.
- Sí? A ver? Sí. Los veo. Son dos personas... Una es bajita y lleva un gorro enorme... la otra va de azul y lleva una ballesta.
- Cómo puedes verlo desde aquí?
- Mirada de dragón. Llega más lejos.
- Un momento... Ballesta? Vayne! Corre, nos puede pillar aquí!
- Seguro que Lulu la ha convencido para buscarme... Vamos!

Una cueva siempre es un buen escondite. Se metieron en la cueva más cercana y esperaron allí. Lulu y Vayne pasaron de largo. Ahora tenían que esperar a que volvieran para que no los vieran a a vuelta. Quién sabe cuándo volverán de buscarles. Estaba atardeciendo. Jarvan y Shyvana se quedaron hablando en la cueva. Pero la mala fortuna pasó por allí. Lulu decidió entrar a ver si estaba en la cueva. Jarvan y Shyvana corrieron cueva adentro hasta que no hubo salida. Se pegaron a la pared hasta que la luz de Pix llegó a iluminar el final de la cueva.

- Jarvan! Es aquí donde te entrenas?
- (Con suerte no han visto a Shyv.) Eh... a veces. Estaba meditando.
- Por qué se mueve la pared? - Preguntó Lulu.
- Que se mueve la... Qué?
- Jarvan! Atrás!

Brotaron llamas de color morado oscuro de la pared. Jarvan se había apartado antes de eso. Vayne, Jarvan y Lulu contra una pared. Dos manos gigantes salieron del final de la cueva, junto a una cabeza.

- Pero esto qué es?
- La pared demoníaca?
- Esto se va a poner feo...

Y sí, se puso feo. la pared escupe llamas oscuras y las manos lanzan piedras enormes. Vayne intentaba acertar algún proyectil, pero demasiados obstáculos que esquivar impedían a la cazadora apuntar. Jarvan aguantaba algún que otro ataque, pero no lo haría por mucho tiempo más. Lulu había corrido hacia atrás pero no se veía capaz de hacer nada. Shyvana estaba desaparecida.

- Jarvan! Tengo una idea!
- Deprisa!
- Lulu! Haz crecer mi ballesta!
- S-Sí!
- Jarvan, préstame tu lanza, vale?
- Toma!

Jarvan lanzó su arma hacia Vayne y Lulu hizo lo que la mandaron. Como resultado, quedó la lanza de Jarvan en la Ballesta de Vayne.

- Condena!!

El arma se quedó clavada en la pared demoníaca. Con un grito infernal, las manos cayeron al suelo y la cabeza desapareció con un fogonazo. Todos acabaron cansados. Shyvana apareció en el suelo, pero no iba vestida como antes. Una armadura color morado oscuro cuyo casco llevaba dos cuernos. Era bastante impresionante.

- Shyvana! Qué es esa armadura?
- Shyvy! Cuándo te has comprado eso?
- Ay... No sé...
- Llevémosla a Akali, mira. Tiene la pierna rota!
- Hala. A cargar con la herida...

Jarvan se quejaba, pero no le molestaba llevar a Shyvana en sus espaldas.

- Gracias... Jarvy.
- Eh? Ah, no es nada.

Y así acaba otro día en este mundo de locos. Al final, Vayne se dio cuenta de lo que ocurría de verdad, pero hizo como si no supiera nada. Fíjate tú, incluso Vayne puede entrar en razón.

domingo, 27 de octubre de 2013

Qué están haciendo los campeones? #1


(Esto lo escribo con lo que ocurre en un foro de roleplay, donde algunas personas angloparlantes se hacen pasar por campeones de League of Legends y hablan como ellos. Se crean escenarios bastante... curiosos y enfermizos, así que voy a escribir unos cortos con mi nivel para traducir el inglés, que no es malo.)

Entré en aquel lugar. No había demasiado ruido. De tal forma, puedo saber sobre qué habla cada campeón. Una historieta ya se estaba desarrollando cuando entré. Ahri estaba usando su magia en la cabeza de Jax. Para qué? Para ponerle orejas de zorro. Jax quería tener orejas de zorro. Jax se puso muy contento y no paraba de tocar sus orejas. Alguien entró por la puerta. Un joven llamado Ryu. Qué sorpresa me llevé cuando Ahri le dio un beso. Pero era algo natural, puesto que un día más tarde supe que era su hijo. Antes de irme, Janna entró por la puerta de otra habitación. Estuvo pellizcando las orejas de Jax hasta que me fui.

(Habrá muchísimas cosas sin sentido. Yo, la verdad, me lo paso bien con las locuras que hacen en el foro xD)

miércoles, 23 de octubre de 2013

TdC: El antepasado de Leona


- Leona! Estás ahí?
- Sí. - Dijo tras abrir la puerta.
- He descubierto algo realmente interesante.
- Y para qué me lo cuentas, Ryze? No me interesan tus investigaciones de profesor. Díselo a Fiora.
- He descubierto un antepasado tuyo.
- Sí? Se pueden descubrir esas cosas?
- Por supuesto! Una Solari! En el siglo XIV!
- Tan antiguo?
- Sí! Estoy emocionado! He descubierto algo de hace más de 500 años!
- Bueno, cuéntame.
- Bien. He encontrado esto en el sótano de la academia. Estaba debajo de una tabla del suelo. Parece que lo escondieron a propósito.
- A ver? Y... qué idioma es?
- Uno de los de hace 500 años. He podido traducirlo y el principio pone: Sarah, El Rayo Solari.
- Solari? Deja de darme intriga y dime lo que pone.
- Bien, empiezo:

"Recuerdo cuando Sarah era una niña pequeña. Sobre todo cuando ayudaba a su padre con las gallinas sin su permiso. Sarah cogió la espada de su padre y cortó las cabezas de todas las gallinas sin inmovilizarlas. Su padre se llevó una sorpresa cuando vio a su hija haciendo parte de su trabajo. El campesino encomendó a su hija a un pequeño mercader amigo suyo. El mercader hacía espectáculos de corte de cabeza de gallinas por sus viajes. Ganaba muchísimo más dinero que antes. Sarah fue reconocida por aquellas actuaciones. Tanto, que se rompió una regla de aquella época. Las mujeres no se podían dedicar a la guerra. El mercader vendió a Sarah a un noble con pocas tierras. Como el rey no sabía apenas sobre sus vasallos, nadie se dio cuenta de que una mujer estaba siendo entrenada en una torre de batallas."

(Y como yo soy el autor y narrador, puedo hacer un flash-back mostrando lo que pasaba en la época.)

Una torre en medio de un vasto campo. Un noble con un solo vasallo. En este caso, Sarah. Una espadachina prometedora.

- Sabes usar el estoque bastante bien... Lo habías usado antes?
- No.
- Pues con práctica lo dominarás en poco tiempo. Sigue así. Qué orgulloso estaría si fueses mi hija.

Un día, dos caballeros venían de parte del rey. Cosa bastante inusual. El señor de Sarah dijo que no debían entrar, que a lo único que venían era para llevarse más dinero.

- No pueden entrar aquí.
- Y una mujer vestida de guerrero me lo dice? Ja. Tenemos que hablar con el señor Falcon.
- Pues no pueden pasar.
- Pues la quitaremos de en medio por orden del rey.
- Pues por encima de mí.
- Procede.

El segundo caballero intentó empujar a Sarah. No lo consiguió y una maniobra de lucha tumbó a este guerrero al suelo. El otro caballero sacó su espada. Una batalla estaba a punto de comenzar. Sarah desenvainó su estoque y se preparó para pelear. El otro guerrero ya estaba listo. Dos contra una. Ambos guerreros se lanzaron a la vez a por la espadachina. Pero Sarah desapareció delante de sus ojos. Una herida apareció en el costado de uno de los guerreros. Sarah estaba detrás de ellos.

- Cómo...?
- Saldrán mal parados si no se marchan ahora.
- Una mujer no nos ganará en un duelo a espada. Somos dos contra una!
- Ustedes han decidido.

Estas fueron las últimas palabras que escuchó uno de los dos hombres. Sarah se movía con una rapidez extremadamente alta. Los dos caballeros no pudieron hacer nada. Cuando Sarah volvió a desaparecer, el segundo caballero cayó muerto por una estocada profunda en la nuca. El primer guerrero quedó herido en una pierna.

- No... Albert!
- Ahí tenéis el resultado de apostar su vida en este mundo de muerte.
- Tendrán noticias del rey! Estúpido Falcon y estúpida mujer...

Y se fue del lugar herido de una pierna a informar al rey. Falcon había visto todo desde una almena. Bajó en cuanto se marchó el caballero.

- Cómo has hecho eso?
- Aunque sea mi señor, no le revelaré mis secretos, si me lo permite.

Falcon quedó impresionado. Incluso él, que vio el combate desde arriba, perdió de vista a su vasalla. Tenía una guerrera auténticamente profesional. A pesar de que venía de un campesino. Falcon murió 23 días más tarde. Sarah tomó el control de la torre de su antiguo amo. Como necesitaba algún vasallo para defender su tierra, habló con Jackson, el señor feudal más cercano. Este le cedió dos soldados a cambio de tenerla como vasallo. No se debe discutir con señores feudales que tienen más poder que tú, con lo que aceptó el trato. Tres días más tarde, el mercader que conocía a Sarah y que la había vendido, fue a su torre. Sarah le permitió pasar porque venía a venderle una espada a Sarah.

- Bien, qué quieres?
- Vengo a venderte algo que te interesa. Es un arma única. La Freija.
- Hm?
- Es una espada ligera, y dicen que la persona adecuada para usarla será el mejor luchador del reino.
- Lánzamela.
- Cómo?
- Si no puedo coger la espada al vuelo, no la quiero.
- Puedes perder un brazo!
- Será un riesgo que quiero correr.
- Eh... Bueno, porque sé que eres tú, que si no...

"Entonces, Frank lanzó la espada al aire. La cogí al vuelo. Creo que la espada me eligió a mí. Frank se quedó con la boca abierta. Salió de la torre y fue a contarlo a sus amigos. Estuve hasta caer la noche probando esta nueva espada. Parecía que la espada me guiaba a mí."

- Eso es parecido a lo que le ocurrió a Irelia, verdad, Ryze?
- Sí, pero no creo que tenga que ver. La Freija se encontró rota hace 30 años.
- De todas formas, esto es demasiado interesante. Cómo termina?
- Parece que no escribió más después de eso hasta catorce años después. Las letras están borrosas y una página está arrancada.

"Hoy... he matado a más de 100 hombres y... ... mis hijas... ... si alguien encuentra esto... ... ..."

- Qué?
- Nada. Falta una última página y no se puede leer bien lo que queda de esta.
- Qué pena... dónde podrá estar?
- Probablemente se haya perdido...
- O, - Dijo una voz desde la puerta - puede que la tenga Diana.
- Pantheon! Cómo lo sabes?
- No lo sé, pero no me gusta esa tipa.
- Siempre amenazando a Diana... lo peor es que funciona...

...

- Diana! Más te vale darnos la última página de esto!
- Otra vez tú? Toma. Ya no quiero discutir contigo. (Jodido Pantheon)
- Pero qué... Ryze, lee esto, por favor.
- Veamos...

"Para esta última página, quiero nombrar a todos los que formaron parte de mi diario y otros a los que no he escrito aquí. Hans Walter, el pastor; Gerald Falcon, mi señor; Frank Mathius, mi vendedor; Rias Fortune, la mujer de mi vendedor; Carol Solari, mi hija; Diana Moonlight, mi segunda hija; y Jorge Moonlight, mi marido. "

- Un momento... Qué?
- Desde hace quinientos años... somos familia.
- Increíble! Las historias están relacionadas!
- No puedo aceptar que seamos familia... por eso escondí esta página.

Increíblemente, Diana y Leona son familia. La historia de la primera mujer guerrera también es impresionante. Hay algo más en este diario...

- Un momento... - Interrumpió Ryze - Este nombre... Rias Fortune?
- ... Miss Fortune?
- Su nombre es Sarah Fortune...
- Pues vamos a verla!

Muy tarde, acaba de partir en un viaje hacia un gran tesoro junto con Gangplank, Nautilus, Fizz y Nami. Cuando vuelva, podremos preguntar sobre esta incógnita. Mientras tanto, muchísimas cosas están ocurriendo en la academia y fuera de ella. Qué será lo siguiente que ocurrirá? Zilean quizás lo sepa...

sábado, 19 de octubre de 2013

TdC: El viaje de LeBlanc (Parte 2)


El frío Freljord y LeBlanc recorriéndolo a velocidades extremas. Ahri y Caitlyn decidieron ir allí también. Leblanc casi llegaba al castillo trol mientras que el equipo de Cait y Ahri apenas habían comenzado a caminar por Freljord. Valor voló hasta Quinn y contó lo que había visto. Quinn se emocionó un poco y fue a contarles a las chicas lo que ocurría. LeBlanc ya había llegado después de eso. Por las ventanas del castillo se veía un interior impresionante. LeBlanc buscaba la habitación de las Reinas, pero sobre todo la de Quinn. Valor volvió con LeBlanc y esta se dio cuenta de que el pájaro la guiaba. Llegaron por fin a una ventana la cual daba a un interior como el resto del castillo. Pero esa era la habitación de las atrapadas. Leblanc usó su distorsión. No encontró a nadie. Solo había un armario helado y unos bloques de hielo que hacían las veces de camas.

- Pero cómo han aguantado estas aquí? Qué frío...

Escuchó pasos al otro lado de la puerta. Era Ashe, que volvía muy cansada.

- Ashe! Qué os están haciendo aquí?
- Leblanc!... sácanos de aquí, por favor...
- Vengo a llevarme a Quinn.
- Ella... todavía está con Trundle...
- Vamos Ashe, siéntate, coge aire y cuéntame. Aquí es seguro, verdad?
- Sí... creo.

Ashe contó todo por lo que habían pasado. Las Reinas de hielo habían sido tratadas como esclavas a manos de ese trol. Apenas sin abrigo desafiando al frío y haciendo trabajos todo el día. La siguiente en entrar a la habitación fue Lissandra.

- Qué? Leblanc?
- Viene a sacarnos de aquí.
- Vengo a llevarme a Quinn.
- Pero nos sacará de aquí también, espero. Por su propio bien...
- Si me amenazas no te saco...
- Eso quiere decir que nos ayudarás, no?
- Bah, si puedo hacer algo para ayudaros lo haré, pero mi objetivo es irme con Quinn.
- Ahí está Sejuani...

Sejuani entró también muy cansada. Se tumbó en su "cama" y ni se dio cuenta de que Leblanc estaba allí.

- Por qué Quinn tarda tanto?
- No sé... Debería estar aquí ya. Quizás...
- Qué? Qué pasa?
- Quizás Trundle la está castigando por algo.
- QUÉ!? No. Voy a cargarme a ese trol ahora mismo.
- Espera! No ves que nos derrotó a todas él solo?
- Me da igual. Voy a ver a Trundle. - Dijo Leblanc decidida completamente.

Y fue a la sala del trono. Allí estaba Trundle sentado tranquilamente.

- Tú! Dónde está Quinn?
- Eh? Quinn está ahora mismo haciendo un trabajo importante.
- Como verás... no soy una visita más. Sino una visita que se va a llevar a todas tus prisioneras!

Tras decir eso, un Sigilo de Silencio impactó en Trundle. Este se levantó inmediatamente y recibió una mímica de Leblanc. Dos impactos realmente fuertes pero que apenas dolieron al trol. Trundle agitó su maza y golpeó fuertemente a Leblanc. La maga cayó al suelo. Quinn volvió a la sala del trono y se encontró esto: Leblanc en el suelo peleando contra Trundle.

- LeBlanc! Qué haces aquí?
- Salvarte!

LB se levantó. Distorsionó hacia atrás y recobró un poco su aliento. Trundle se había tomado esto en serio desde este punto. Leblanc recibió más mazazos intentando lanzar algún hechizo, cosa que fue imposible. Trundle estaba enfurecido, golpeando una y otra vez a LB que estaba en el suelo casi sin sentido e ignorando los gritos de Quinn. Lo que consiguió detener a Trundle fue una gran bala desde fuera del castillo.

- Bum! Headshot!
- Buen tiro, Cait.

Trundle paró de atacar a LeBlanc para lanzarse a por las dos visitantes nuevas. Ahri se preparó para un combate feroz, pero no sirvió de nada cuando fue lapidada por una tumba helada. Caitlyn intentaba mantenerse a distancia, pero una explosión glacial la encerró en un carámbano de hielo.

- Así me gusta! Buenas chicas!
- (Por qué nos detienen?)
- (Qué están haciendo estas? Sejuani... Lissandra... No queréis salir de aquí?)
- Por qué habéis hecho eso!? - Protestaba Quinn - Venían a ayudarnos!
- Nosotras tenemos que servir al rey trol...
- Ajaja! Parece que por fin habéis aprendido!

Todas estaban en manos de Trundle. Ahri y Caitlyn fuera de combate y Leblanc inconsciente. Todo porque LB se arriesgó a luchar contra Trundle.

- No... no podrás conmigo... Trundle...
- Leblanc? Así que te levantas! Veamos si puedes aguantar un buen mazazo rompecostillas!

Y lo hizo. La copia de Leblanc desapareció con un polvo mágico. Leblanc ya no estaba por allí.

- Dónde está? Grrr...
...
- Aquí!
- Qué? Más refuerzos?

Sí, más refuerzos. Jayce con su armadura de combate había decidido pasarse por el castillo.

- Parece que tenemos unas chicas en apuros...
- Y parece que tú estás muerto!

Trundle cargaba contra Jayce, pero este armó su cañón y disparó un proyectil junto a un portal de aceleración. Una gran explosión eléctrica alcanzó a Trundle e incluso detuvo su avance. Jayce armó su martillo rápidamente y saltó hacia Trundle. El trol atacó a la armadura de Jayce mientras estaba en el aire y antes de que el martillo acabase en la cabeza de Trundle, dejándolo fuera de combate. La armadura de Jayce quebró y se pudo ver su vestimenta. Una camisa blanca y un pantalón gris. Una rosa en el lado izquierdo de la camisa.

Sejuani y Lissandra liberaron a las dos prisioneras. Ahri estaba congelada por el frío. Caitlyn había traído su ropa de operaciones árticas y no parecía afectada. Las cuatro sirvientas del rey trol celebraron la caída del mismo. Jayce fue a sentarse al trono de Trundle. Leblanc volvió con la ropa de todas las Reinas.

- Si es que... No te llego a seguir, Cait, y ahora habrías acabado muerta de frío.
- Cállate Jayce, que sólo has venido para hacerte el héroe. Hasta llevabas la camisa de galán...
- Bueno, nos vamos de aquí? Me estoy muriendo de frío!
- Cállate Ahri. - Susurraba Ashe - O me pongo a contar la historia de Ahri y el lobo...ji, ji...
- Cómo sabes eso? No se lo cuentes a nadie...
- Quinn también lo sabe.
- Ay... esto me pasa por ser mala...

- Bueno, una foto?
- Vaale Jayce, si te hace ilusión...

Y allí estaban todos. Jayce sentado en el trono con sus gafas de sol puestas y todas las demás alrededor. Todas sonrientes y alegres. Esto, como yo esperaba, ha acabado bien.
... Y Ahri recuperó su diario, pero después de que LeBlanc lo leyera enterito.