sábado, 29 de noviembre de 2014

MdL #15: Fantasmas y Jessica!

Llegaron finalmente a la Isla Sin Nombre a la tercera semana de viaje en barco. Era una isla bastante pequeña en cuanto a superficie. Lo más notable era lo poco cuidado del suelo y la especie de iglesia que había en el centro. Por lo demás, nada.

Había un pequeño puente de tablas que hacía las veces de puerto. Sólo había un bote viejo flotando allí. Todos bajaron rápidamente del barco y, finalmente, pisaron la Isla.

- Esto es la Isla Sin Nombre? - Preguntaba Bart.
- Pues vaya decepción, no? - Continuó Lucas.
- Un poco deprimente. - Dijo Lan.

Así era. No cumplía las expectativas de ninguno de los presentes. No tuvieron problemas en fijarse de que alguien había aparecido por la puerta de la iglesia.

Tenía aspecto de mujer, con cabellos larguísimos y puntiagudos color morado. Vestía un vestido largo blanco desgastado por la parte de abajo, que se había tornado marrón por el uso y el roce con el suelo. En cuanto se dio cuenta de que había visitantes, quedó bastante sorprendida. Su piel era también blanca como el vestido.

- Un fantasma? - Preguntaba Nevan a Edward.
- No. - Contestó Bart - Es ella.
- Bart, por fin la has encontrado, venga, ve a por ella! - Animó Edward.

Bart salió el primero a saludar a Jessica, pero algo pasó. Justo después de que ella saludase amablemente, se hizo de noche de repente.

- Uy! Habéis llegado en mal momento. Escondeos o algo! Que vienen! - Avisó nerviosa Jessica, volviendo adentro de la iglesia y cerrando la puerta.
- Pero qué... - Intentó decir Bart, pero entonces vio lo que estaba sucediendo.

Fantasmas! Todos tenían forma de mujer y eran muy parecidas a la vestimenta que llevaba Jessica. Ella las estaba engañando pareciendo una de ellas. Había olvidado decir que Jessica Svarti es una maestra del disfraz.

Todos estaban preparados para enfrentarse a ellas, pero cada vez eran más. No pudieron hacer nada por la siguiente razón: Antes de darse cuenta, los habían separado.

Todos estaban en el mismo lugar, pero estaban solos. No tenían compañía. Tampoco había más fantasmas.

Edward, Nevan, Bart, Zero, Gerald, Lucas, Lan e Iris. Todos separados. Hasta ahora habían estado siempre juntos. Qué ocurrirá?

sábado, 22 de noviembre de 2014

Informativo: Estado actual de MdL

Como habrán podido comprobar, la semana pasada no pude subir un nuevo episodio de MdL, ni hoy tampoco. La razón es que he estado muy muy MUY ocupado y no he tenido tiempo para continuar los episodios. También me quedé sin capítulos de reserva, con lo qur, desgraciadamente, no hubo capítulo.

Pedir perdón por esto que no avisé salvo por Twitter.

También decir que se me ha ocurrido la base para la nueva serie, que tendrá que ver con el juego que más me ha encantado: Ragnarok Online.

Hay que adelantar que los personajes cambiarán un poco. Pero los nombres serán iguales.

Y MdL aún no se ha terminado! Quedan cosas por hacer y terminar!

sábado, 8 de noviembre de 2014

MdL #14: Hay que conseguir un barco!

Ya han llegado a Maressia Nevan, Bart, Edward, Gerald, Zero, Iris, Lan y Lucas. Fueron todos juntos directamente a los muelles, para conseguir lo más importante: El barco. Sin un barco no llegarían a la Isla Sin Nombre nunca. Hablaron con los dueños del muelle. Dos hombres barbudos, uno pelo blanco otro cabello negro, a juego con su vello facial, que era idéntico pero de distinto color.

- Un barco? Pues ya podéis ser ricos, porque con tantos barcos perdidos ya casi no quedan. Además, sois muchos para un navío pequeño. - Explicó el de barba blanca.
- Je, mira sus pintas. Seguro que no tienen ni para comer. - Añadió el de barba negra.
- Oye! - Intentó decir Iris, pero fue interrumpida por otra voz familiar.

- Perdonen. Me recuerdan?
- Es el hombre que nos encontramos en el tren! - Dijo Nevan sorprendida.
- En efecto. Permítanme presentarme. Me llamo John Guidewalker. Sabía que llegaríais hasta aquí. Yo compraré el barco por ellos.
- En serio!!?? - Algunos del grupo exclamaron muy sorprendidos.

- Un momento. Adónde van a ir? - Preguntó el de barba blanca.
- A la Isla Sin Nombre. - Contestó Lan.
- Qué!? Ni hablar. No os daremos el barco para perderlo, aunque nos paguen todo el oro que quieran. - Protestó el barba negra.

Discutieron largo rato intentando convencerlos. Que si no había nadie dispuesto a manejar un barco hasta allí, que los que van a la Isla no vuelven... Iris no dijo nada sobre su amnesia ni que había vuelto de la Isla. Simplemente por si eso causaba problemas. Sólo lo sabían Edward, Nevan y ella misma.

- Y si les demostramos que podemos ser los mejores que han ido hasta allí? - Propuso Bart.
- Venga. Si ustedes nos consideran cualificados para ir a esa Isla de la cual no ha vuelto nadie, nos dejarán comprarle el barco. - Intentó negociar Edward.

Increíblemente, aceptaron el reto. Querían saber quienes estaban tan locos como para aventurarse allí sabiendo que igual no salen vivos.

Por quién empezamos?

- Tú eres un anciano. No podrás sobrevivir a una pelea contra una criatura marina. - Dijo el Barba Blanca.
- Intentad golpearme. Vosotros dos. A la vez.

Los dos barbudos aceptaron la propuesta e intentaron golpear a Edward. Jamás consiguieron tocarle, ni utilizando los trucos más sucios como patadas bajas o atacando por las espaldas. Simplemente el viejo desaparecía ante sus ojos pronunciando palabras extrañas.

- Os parezco débil? - Preguntó Edward tras dejar bastante cansados a ambos - Pues estáis en lo cierto, pero no me pueden tocar. Soy casi intocable. Es una técnica antigua, señores.

Turno de Nevan.

- La chica esta, muy guapa y todo eso, pero... Puede hacer algo útil? - Retó el Barbas Negras

La respuesta no se hizo esperar. Nevan blandió rápidamente su látigo que cogió del sótano en Honimi y atrapó al Barba Negra. Lo atrajo hasta ella y lo hechizó. El hombre cayó desmayado ante el súcubo.

- Oye! No nos lastiméis! - Gritaba Barbas Blancas.
- No, si estoy bien. Muy bien, diría yo. - Dijo Barbas Negras levantándose. - Acabo de ver el paraíso.
- Déjate de rollos y pasa al siguiente. - Protestó Barbas Blancas.

Bart Chill.

- A este no hace falta hacerle pruebas, no? - Dijo nervioso el Barbas Blancas tras contemplar las dimensiones de Bart.
- Este está preparado para todo. Siguiente.

Lucas es el siguiente.

- Se te ve buena cara. Qué sabes hacer? - Preguntó Barbas Blancas.
- Ves aquella gaviota? - Preguntó Lucas.
- Sí.

Lucas lanzó su bumerán hacia el mar. Sacó rápidamente su arco y una flecha y acertó el disparo a la gaviota al vuelo. El bumerán en la vuelta golpeó a la gaviota y la trajo a los pies de Lucas. Un auténtico show de habilidad que dejó a ambos boquiabiertos.

- Siguiente. Este tipo está muy preparado. - Dijo Barbas Negras.
- Todos están muy preparados. - Añadió Barbas Blancas.

Ahora va Gerald.

- El chico este es el más pequeño. Qué haces? - Preguntó Barbas Negras.
- Coleccionar animales.
- ... Eh? Preguntó Barbas Blancas.

Lo mejor fue la cara que pusieron cuando vieron la "colección" de Gerald Paul. Sacó garras de sus manos, sus piernas se transformaron en las de un canguro, cambió su boca por un pico, y después de todo eso, volvió a su forma humana normal.

- Es un monstruo! - Exclamó Barbas Blancas.
- Pues le dejamos, verdad? - Preguntó Barbas Negras.
- Exacto.

Zerofrost.

- No pareces muy atlético, eh? Cómo podrías escapar de algo muy rápido? - Cuestionó Barbas Blancas.

Zerofrost formó del aire un muro de hielo sin apenas esforzarse.

- Otro paranormal. Pase. - Dijo Barbas Blancas.
- Qué gente! No hay nadie normal! - Exclamó Barbas Negras.

Iris Coco fue llamada.

- Tú qué sabes hacer, señora? - Preguntó Barbas Negras.
- Esto... Tocar el piano? - Contestó dudosa Iris.
- Pero algo que funcione en el viaje. - Aclaró Barbas Blancas.
- Pues no sé... Puedo ver las estrellas. - Volvió a contestar Iris.
- Yo también puedo ver estrellas por la noche! No pierdas el tiempo! - Se enfadaba Barbas Negras.

- Ella es nuestra guía de navegación. Conoce la posición de las estrellas. No se expresa muy bien. - Puso Edward de excusa.

- Bueno... No nos gusta nada, pero nadie va a ir con vosotros a esa Isla. Por eso nada más, pase.

Y sólo falta Lan.

- Eres de Honimi, verdad? Se ve en tus ojos. - Dijo Barbas Negras.
- No la reconociste? - Preguntó Barbas Blancas a Barbas Negras - Es Lan!! La última campeona de lucha de Kitami! Qué haces viajando hasta allí?
- Estoy entrenándome. Supongo que habrá buenos retos en esa Isla.
- Lo siento por ti. Si vas, no podrás entrar al siguiente torneo el año que viene, pues no habrás vuelto. - Advirtió Barbas Blancas.
- Estoy lista para entrar allí. Y voy a salir de allí para acabar la guerra de Kitami.

Llena de determinación, la dejaron pasar. Todos estaban listos. Se despidieron de John, agradeciéndole el pagar el barco. Ambos hombres barbudos lamentaban la partida de aquellos aventureros. No volverían a ver gente tan... Anormal. Aunque Barbas Blancas tenía esperanzas, pero pocas, de que volviesen. Así zarparon los ocho integrantes del grupo. Sin olvidar lo último que les dijo John:

"No tengáis miedo de los fantasmas. Podéis contra ellas."

Aún me pregunto qué querrá decir.

sábado, 1 de noviembre de 2014

MdL #13: La esperanza y la luna

Ya en casa de Frank Dogs...

- Pau. Estás bien? Qué ha pasado? Qué has averiguado?
- ...
- Paulina, por favor. Cuéntame qué ha ocurrido. Seguro que te encontrarás mejor tras decírmelo.
- ... He matado al viejo.
- Por eso estás tan preocupada?
- No he matado nunca a nadie! Es que no sientes nada!?
- ...
- No tienes corazón.
- Mi corazón me lo arrebataron esos tipos.

Paulina abrió mucho los ojos y recordó muchas cosas de golpe. La historia de Frank Dogs, y la suya propia. Su padre mató a su madre, la organización mató a la mujer de Frank. Hizo una relación entre esos dos sucesos en cuestión de segundos y rompió a llorar de nuevo.

- Paulina, cálmate. Ya ha pasado. No puedes hacer nada para cambiar aquello que hiciste. Pero puedes buscar una forma de sentirte mejor. No podrás cargar con esa culpa todo lo que te queda de vida.

Pau seguía sollozando, pero con menos intensidad. Las palabras de Frank sonaban armoniosas en su cabeza, aunque no pudiese pensar con claridad. Recordó de nuevo a sus padres. Era todo demasiado duro, que superaba a Paulina.

- Por qué? Por qué la vida tiene que ser así? - Chillaba Paulina para desahogarse en cierto modo

Frank la abrazó, intentando que parase aquella incómoda escena, donde no sabes cómo ayudar al que se siente dolido. En parte, esto funcionó. Pau estaba poco a poco mejorando su situación mental. Cuando ya todo estaba casi como antes, llamaron al timbre.

Cuando abrieron la puerta, apareció una mujer. Era alta, de cabellos largos y castaños, casi negros. Tenía una mirada inteligente, que no se trataba sólo de fachada.

- Te están buscando. Frank, verdad? - Pronunció la mujer.
- Quién la envía? - Contestó Frank, precavido.
- Me envío yo misma. Liza Carr, encantada.
- Un segundo, yo a tí te conozco! - interrumpió Paulina en la conversación.
- Paulina? Qué casualidad! Conoces a Frank? - Preguntó animada Liza.
- Sí! Estamos...

Frank apartó a Pau, haciéndola callar.

- Conoce a mi compañera?
- Por supuesto! Ella fue la que me animó justo antes de que me convirtiera en pequeña empresaria. Y mírame ahora, de las más altas en posición. - Contestó alegre Liza.
- En... Qué posición exactamente? - Preguntaba Frank cada vez más cerca de algo que le interesaba.
- Pues... La 16 creo. Uno más uno menos.
- Entonces me has venido a advertir?
- Sí, me lo encargó Edgar. Dijo que entre nosotros podríamos compartir información y tú podrás llegar al fondo del asunto.
- Ahora comprendo. Sólo los más poderosos en escala social pueden manejar los hilos. Esto es algo grande.
- No quiero ser una marioneta, así que estuve de acuerdo en contártelo. Una de las ubicaciones más importantes es el Hotel Loki. Suelen reunirse allí los llamados a las reuniones y nos comunicamos a través de un circuito cerrado de comunicación. Nadie puede saber quién es el que manda todo esto.
- Nadie salvo yo, verdad? Paulina! - Dijo Frank, llamándola - Ya puedes decir lo que quieras, no te enfades conmigo! Tenemos nuevo punto interesante!
- Por cierto, yo nunca estuve aquí ni conocéis mi nombre, eh?
-Entendido. Siga adelante. Muchas gracias. - Se despidió Frank.


Mientras tanto, volviendo al otro grupo, camino a Maressia, ya se hizo de noche.

Iris estaba fuera de la tienda de campaña. Nevan también estaba fuera, pero ella no duerme, con lo que resultaba normal. Ambas estuvieron hablando.

- Qué haces, Iris? No duermes? - preguntó Nevan.
- Nevan! Qué susto! - Dijo sobresaltada Iris.
- Uy, perdona. No duermes?
- Yo siempre me quedaba mirando la luna por las noches cuando era pequeña. Hasta que me podía el sueño. En ocasiones hablaba con ella.
- Hablar? Con la luna?
- Sí. Le preguntaba cosas, como: "Qué hago yo ahora?" o "Encontraré a mi amor pronto o tarde?" Esas cosas. - Reía levemente Iris, recordando su infancia.
- Vaya, tenías imaginación.
- Un día me contestó.
- Qué!?
- Me dijo que lo que debía hacer era proteger los astros.
- No es posible. Seguro que no lo imaginaste? Un momento, tú no tenías amnesia?
- La luna me lo ha recordado. He recordado quién soy. Soy Iris Coco, una Protectora de las Estrellas.
- En serio recobraste la memoria? Fantástico!
- Pero hay algo que no recuerdo. No tengo ningún recuerdo de La Isla Sin Nombre...
- Pero si es adonde vamos!
- Yo estuve allí, y por algún motivo salí viva, aunque con amnesia.
- No recuerdas nada de nada?
- Ni siquiera una pista. Pero por lo menos ya sé lo que tengo que hacer. Volver allí y descubrir qué es lo que debo hacer en ese lugar. Voy a descansar un rato.
- Bueno, me alegro de que ya estés bien con tu memoria. Que descanses.

Mañana sería un día movidito. Qué harán nuestros aventureros en Maressia? Paulina va a necesitar tiempo para volver a actuar, así que... Maressia en el siguiente episodio! Hasta la próxima!